lunes, 1 de mayo de 2017


Quiero que no


Que no te den miedo mis palabras 

cuando por fin, caída la noche,
me lance al vacío infinito
y te las entregue
con dulzura.


Que no descubras mis ojos cansados,

que quieren decir cosas;
ni mis brazos frágiles, abatidos,
si querré estirarlos un día
y sentir que casi
puedo alcanzarte.


Que no te asuste nada,

nada que venga de mí.
Que no te alejen los días,
ni te inquiete la verdad.


Que no se evapore 
la alegría que has traído,
ni se escurra la sonrisa
de mis labios rotos.


No sea que en el día,

a pleno sol,
se ensarnezcan mis miedos
y se rieguen por ahí.


No sea que tarde en la noche,

cuando esté por dormir el mundo,
cierre los ojos
y solo encuentre tu ausencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario