Esta semana he visto en la uni a chicas tan, tan delgadas.
Sufro por dentro.
Joder es que qué envidia me da, madre.
Sí, quiero ser perfecta. Pero para ello necesito por lo
menos desquitarme de 4 kilos más.
Hoy he ido a comprar ropa. Sinceramente, no fue tan mal como
lo esperaba.
En el vestidor me veía distinta. Más delgada. Más petite y
menudita.
Después de todo creo que me siento orgullosa de mí misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario