Lo de las noches es un hecho que con el tiempo se vuelve más y más cierto. No las soporto. Si antes no hallaba la hora de que cayera la noche, ahora no hallo la hora de irme a cama temprano para despertarme y cuando vuelva a abrir los ojos esté todo claro de nuevo, sin silencio, sin soledad, sin canciones tristes.
jueves, 18 de junio de 2015
...
Hoy mi madre me encontró llorando sentada en el suelo de mi habitación. Me secó las lágrimas y me preguntó que qué me pasaba. Todo lo que pude decirle fue: "Me siento sola, no me gustan las noches". Me duele que me vea así, porque sé que se preocupa. Pero lo que más me duele es que me diga que no llore, que yo soy una niña muy feliz... ay, madre. En estos momentos podría decirte que soy todo, menos una niña feliz.
Me voy
No estoy bien, lloro intranquila. Intento secarme las lágrimas pero no puedo; son muchas. Espero a que sean las doce o la una para irme en silencio, inadvertida. No quiero que te enteres. Espero impaciente porque no veo la hora de irme. No soporto el peso del mundo en internet. Cierro Facebook con el corazón hecho polvo y las manos temblorosas. No lo he hecho aún y ya te extraño. Y aunque sé que voy a extrañarte todo este tiempo no veo otra opción, estoy perdida. No me cabe más dolor en el cuerpo y por eso me voy. Porque soy débil y no soporto tu nombre en mi pantalla, tus publicaciones en donde hablas de ella, tus fotos sonriendo reluciente, nuestra última conversación intacta, muerta, tu última hora de conexión, lo que me estoy perdiendo de tu vida, las palabras congeladas; no puedo más, me duele. Por eso me voy.
¿Qué será de mí en todo este tiempo? No lo sé ni siquiera yo. El futuro es incierto, todos lo sabemos, pero por lo que sé no creo que vayas a perderte de mucho; al fin y al cabo tú eres el de la vida entretenida y llena de cajitas sorpresa. Y no me busques, por favor, que te necesito lejos.
Hoy vi en Tumblr una imagen que decía: "Stay away from people who make you feel like you're hard to love". Parece inútil pero Tumblr siempre está ahí para darme los consejos más sabios. Qué razón tiene... así me siento ahora que no estás para mí: difícil de amar. Y yo no soy eso, es que tú eres el que no quiere amarme y no puedo obligarte a hacerlo. Y por eso, porque es doloroso, me voy.
Felices meses con ella y sin mí.
Goodbye, my little love.
jueves, 11 de junio de 2015
Cripple and the Starfish
It's true I always wanted love to be hurtful
And it's true I always wanted to be filled with pain
...and bruises.
Para ti
Bueno, creo que me he enterado un poco tarde, pero qué más da. Paso para felicitarte por la quitada de los brackets. Seguro que ahora te lo pasas sonriendo y mostrándole tus dientes perfectos al mundo entero, orgulloso. Espero que ya no te resistas a dejarme verte la boca si es que algún día llego a verte de nuevo. O mejor dicho, a dejarme verte los dientes cuando hables o sonrías (siempre tenías esa tonta costumbre de taparte la boca cada que sonreías, qué injusto). Ahora que lo pienso nunca supe cómo suena tu voz. ¿Cómo será que suena? Tampoco escuché tu acento andaluz y tu apellido nunca dejó de ser "secreto de estado". Tú siempre tan misterioso ¿O caprichoso? No lo sé, no lo sé... pero lo que sí sé es que me cortaría el pelo hasta las orejas sin importar lo horrible que me vea, y lo regalaría a quienquiera que sea a cambio de que Skype me deje ver nuestro historial de conversaciones desde el primer día hasta hoy. Maldito Skype. Seguro que releerte me ayudaría a recordar la razón por la que tanto me enganché a ti en esa época; me encantabas. Lo sabías, ¿no?
Hace unos días subí y subí para ver hasta dónde llegaba el mensaje más viejo. Es un mensaje tuyo del 15 de julio. No me acordaba de nada. Llevábamos más de un mes sin hablar y me echabas de menos; me buscabas. Ahora ha pasado muchísimo más que eso y sin embargo no nos importa. La vida nos ha alejado tanto que aunque pasasen dos o tres años sin saber el uno del otro, a ninguno nos importaría. O tal vez sí, pero tan en el fondo que no haríamos nada por un posible "reencuentro virtual". Ambos nos recordaríamos espontáneamente y de vez en cuando nos preguntaríamos por nuestras vidas, pero no volveríamos a buscarnos.
Miento.
Yo soy la que vuelve a aparecer. Sin importar que te de igual, sin importar que sea muy tarde, sin importar que te moleste, vuelvo a aparecer. ¡Mira, aquí estoy! ¿Creías que olvidaba rápido?
Pues no.
Es raro escribirte, Alex. No puedo negarte que se siente raro. Ni siquiera sé si vas a leer esto porque ya no te conectas a Skype. Pero yo sigo aquí. Al fin y al cabo siento que quien terminó alejándose fuiste tú. Qué sorpresa. Y de verdad, en serio, yo pretendía venir a felicitarte por lo de los brackets y ya. Pero está claro que me queda muy difícil escribirte algo corto cuando ha pasado tantísimo tiempo y lo que en realidad quisiera decirte no es que me alegro de que seas libre sin brackets (aunque también), sino que te echo de menos y me hace falta saber de ti.
Sí, te pienso seguido. Aunque ya no hablemos del todo y posiblemente ya no quepa en tu vida, te pienso seguido. Espero que todo esté yendo muy bien. Que a pesar de todo seas feliz. Que te pasen cosas geniales.
Aún espero ansiosa que conquistes el mundo.
Te quiero,
Adiós.
P.D.: ¿Te estás poniendo los retenedores? Espero que sí. No sea que mandes todos esos meses a la mierda. Te lo digo por experiencia propia; ahora la de los dientes chuecos soy yo.
Hace unos días subí y subí para ver hasta dónde llegaba el mensaje más viejo. Es un mensaje tuyo del 15 de julio. No me acordaba de nada. Llevábamos más de un mes sin hablar y me echabas de menos; me buscabas. Ahora ha pasado muchísimo más que eso y sin embargo no nos importa. La vida nos ha alejado tanto que aunque pasasen dos o tres años sin saber el uno del otro, a ninguno nos importaría. O tal vez sí, pero tan en el fondo que no haríamos nada por un posible "reencuentro virtual". Ambos nos recordaríamos espontáneamente y de vez en cuando nos preguntaríamos por nuestras vidas, pero no volveríamos a buscarnos.
Miento.
Yo soy la que vuelve a aparecer. Sin importar que te de igual, sin importar que sea muy tarde, sin importar que te moleste, vuelvo a aparecer. ¡Mira, aquí estoy! ¿Creías que olvidaba rápido?
Pues no.
Es raro escribirte, Alex. No puedo negarte que se siente raro. Ni siquiera sé si vas a leer esto porque ya no te conectas a Skype. Pero yo sigo aquí. Al fin y al cabo siento que quien terminó alejándose fuiste tú. Qué sorpresa. Y de verdad, en serio, yo pretendía venir a felicitarte por lo de los brackets y ya. Pero está claro que me queda muy difícil escribirte algo corto cuando ha pasado tantísimo tiempo y lo que en realidad quisiera decirte no es que me alegro de que seas libre sin brackets (aunque también), sino que te echo de menos y me hace falta saber de ti.
Sí, te pienso seguido. Aunque ya no hablemos del todo y posiblemente ya no quepa en tu vida, te pienso seguido. Espero que todo esté yendo muy bien. Que a pesar de todo seas feliz. Que te pasen cosas geniales.
Aún espero ansiosa que conquistes el mundo.
Te quiero,
Adiós.
P.D.: ¿Te estás poniendo los retenedores? Espero que sí. No sea que mandes todos esos meses a la mierda. Te lo digo por experiencia propia; ahora la de los dientes chuecos soy yo.
lunes, 8 de junio de 2015
Top 10 de mis pelis preferidas
![]() |
| (500) Días con ella |
En realidad es una lista difícil de hacer. Al principio pensé en hacer un Top 5 de mis pelis preferidas, pero como claramente me quedaría con ganas de más, mejor poner diez.
En el puesto número uno: The Great Gatsby
En el puesto número dos: Wicker Park (o El Apartamento)
En el puesto número tres: Jeux d'enfants (o Love me if you dare)
En el puesto número cuatro: (500) days of Summer
En el puesto número cinco: Juno
En el puesto número seis: Mr. Nobody
En el puesto número siete: Love and other drugs
En el puesto número ocho: Submarine
En el puesto número nueve: It's kind of a funny story
En el puesto número diez: Never been kissed
Otras pelis improtantes son: The Sciencie of Sleep, Edward Scissorhands, The Illusionist, Inception (o El Origen), Suicide Room, V for Vendetta, Cruel Intentions, Moonrise Kingdom, Silver Linings Playbook (o Los juegos del destino), Tangled, Girl Interrupted, Push, Charlie and the Chocolate Factory y Pride and Prejudice.
Todo se reduce a D
Siento que hace mucho no volvía al blog. ¿Por dónde empezar? Bueno, básicamente todo ha sido D. De resto han sido trabajos, exámenes, entregas, finales de semestre, salidas con Cami, problemas familiares, intentos fallidos con la religión, pelis que he amado, un nuevo libro, música nueva, y comida, mucha comida.
Ignoremos todo menos lo más importante: D.
Claramente.
Con D sigo hablando aunque muy irregularmente. Nunca es seguro a qué horas exactamente podré recibir un mensaje suyo o a qué horas podré conectarme sabiendo que sin falta estará allí. Últimamente ha estado muy ocupado con eso del trabajo, su novia y millones de quehaceres al rededor de la casa.
Rara vez tiene tiempo para mí. ¡Cómo cambia la vida! ¿Verdad, D?
Pero hemos hecho una que otra llamada, todas muy tristes y cortas, por cierto. Intento actuar lo más normal que puedo. Intento evitar demostrarle lo que siento: si estoy triste, me lo guardo. Si lo extraño, me lo guardo. Si sueño con él, me lo guardo. Si muero por decirle que lo amo, me lo guardo. Si anoche me dormí llorando por él, me lo guardo. Todo me lo guardo desde el día que me dijo que debería parar porque "it's getting annoying and old". Me acuerdo perfecto. "AND OLD". Eso fue lo que más me dolió y creo que nunca lo supo. Cuando leí eso me quedé sin aire, perpleja. Old... Como si en verdad fuera cuento viejo. Como si en verdad se tratase de algo del pasado. Que de hecho lo es, pero no porque sea del pasado quiere decir que ya pasó y punto. No porque sea del pasado quiere decir que deje de sentir o que olvide. No.

D nunca va a entender.
He estado en una lucha constante entre alejarme o seguir ahí, a pesar del abandono, de la falta de tiempo e interés, de su noviazgo, etc. La respuesta es obvia: sigo ahí. Siempre amándolo, siempre dando mucho a la persona incorrecta. Repito, soy tozuda.
Y ahora estoy en un estado de desaparición desde el viernes por la noche, que dudará no sé hasta cuándo. Quizás hasta el miércoles, quizás hasta el viernes. Todo depende. De mí, por supuesto. Ya me conocen: siempre llega un punto en el que no aguanto más y salgo corriendo hacia él casi sin aire y falta de fuerzas. Y entonces vuelvo hecha pedazos porque estuve sin D un par de días y me hace una falta terrible. La abstinencia me deja mal. Ahí es cuando necesito una palabra, un mensaje, una nota de voz. No le pido más. Y entonces pasa, y me calmo. Y respiro, y vuelvo a vivir.
Lo que sé es que no debo dejar pasar mucho tiempo, o si no se me escapa de las manos y lo vuelvo a perder y no quiero. Desaparecer es definitivamente la única forma en la que él se preocupa por mí. Lo he notado. Ayer me mandó un mensaje que decía: "Please don't disappear on me like this". No, D. Lo siento, pero es que veces me canso de estar siempre ahí para ti, y que tú casi nunca estés ahí para mí. Creo que no entiendes lo difícil que es.
Que se preocupe por mí es todo lo que quiero. Que por cierto no es algo en vano, porque bien no estoy.
Ser fuerte es todo lo que debo hacer. Aguantar las horas lejos de ti, sin hablar.
Puedo hacerlo. Sé que puedo.
Ignoremos todo menos lo más importante: D.
Claramente.
Con D sigo hablando aunque muy irregularmente. Nunca es seguro a qué horas exactamente podré recibir un mensaje suyo o a qué horas podré conectarme sabiendo que sin falta estará allí. Últimamente ha estado muy ocupado con eso del trabajo, su novia y millones de quehaceres al rededor de la casa.
Rara vez tiene tiempo para mí. ¡Cómo cambia la vida! ¿Verdad, D?
Pero hemos hecho una que otra llamada, todas muy tristes y cortas, por cierto. Intento actuar lo más normal que puedo. Intento evitar demostrarle lo que siento: si estoy triste, me lo guardo. Si lo extraño, me lo guardo. Si sueño con él, me lo guardo. Si muero por decirle que lo amo, me lo guardo. Si anoche me dormí llorando por él, me lo guardo. Todo me lo guardo desde el día que me dijo que debería parar porque "it's getting annoying and old". Me acuerdo perfecto. "AND OLD". Eso fue lo que más me dolió y creo que nunca lo supo. Cuando leí eso me quedé sin aire, perpleja. Old... Como si en verdad fuera cuento viejo. Como si en verdad se tratase de algo del pasado. Que de hecho lo es, pero no porque sea del pasado quiere decir que ya pasó y punto. No porque sea del pasado quiere decir que deje de sentir o que olvide. No.

D nunca va a entender.
He estado en una lucha constante entre alejarme o seguir ahí, a pesar del abandono, de la falta de tiempo e interés, de su noviazgo, etc. La respuesta es obvia: sigo ahí. Siempre amándolo, siempre dando mucho a la persona incorrecta. Repito, soy tozuda.
Y ahora estoy en un estado de desaparición desde el viernes por la noche, que dudará no sé hasta cuándo. Quizás hasta el miércoles, quizás hasta el viernes. Todo depende. De mí, por supuesto. Ya me conocen: siempre llega un punto en el que no aguanto más y salgo corriendo hacia él casi sin aire y falta de fuerzas. Y entonces vuelvo hecha pedazos porque estuve sin D un par de días y me hace una falta terrible. La abstinencia me deja mal. Ahí es cuando necesito una palabra, un mensaje, una nota de voz. No le pido más. Y entonces pasa, y me calmo. Y respiro, y vuelvo a vivir.
Lo que sé es que no debo dejar pasar mucho tiempo, o si no se me escapa de las manos y lo vuelvo a perder y no quiero. Desaparecer es definitivamente la única forma en la que él se preocupa por mí. Lo he notado. Ayer me mandó un mensaje que decía: "Please don't disappear on me like this". No, D. Lo siento, pero es que veces me canso de estar siempre ahí para ti, y que tú casi nunca estés ahí para mí. Creo que no entiendes lo difícil que es.
Que se preocupe por mí es todo lo que quiero. Que por cierto no es algo en vano, porque bien no estoy.
Ser fuerte es todo lo que debo hacer. Aguantar las horas lejos de ti, sin hablar.
Puedo hacerlo. Sé que puedo.
Es imposible
Pero dime cómo puedo deshacerme de ti, desprenderte de mi vida, olvidarte de repente, cuando todavía vienes en las noches y te apareces en mis sueños. Cuando vienes a mi mente y por fin me dejas verte. Dime cómo puedo superarte cuando aparece tu nombre en mi pantalla todos los días. Cuando insistes en buscarme si de repente desaparezco dos o tres días. Dime cómo, si me levanto todos los días preguntándome por ti, o si me acuesto cada noche intentando imaginar lo que haces.
Anoche te vi en mis sueños, otra vez. Otra vez tú, otra vez con ella, otra vez feliz. Pero por un momento te abracé, te tenía tan cerca que no podía dejar de sonreír. Recuerdo tu piel húmeda; era perfecta. Tus brazos me sostenían con fuerza y me protegían. Flotábamos en el agua mientras te miraba a los ojos y me hablabas; me hacías reír. Tu cálida voz producía ese suave cosquilleo que se esparcía por todo mi cuerpo. Era feliz a tu lado. Éramos solamente tú y yo. Y aunque no duraría mucho, aunque fuese uno de esos instantes que surgen de la nada y en menos de tres segundos desaparecen, yo era feliz. Y no duró mucho porque después te fuiste con ella. En mi cabeza cambiaron las imágenes en un abrir y cerrar de ojos. Bastó con un parpadeo para que te fueras de mi lado. Me abandonaste, de nuevo. You chose her over me... Me ofreciste esos segundos de felicidad que pronto se desmoronarían como un castillo de arena en la playa; débil, dispuesto a ser derribado por la fuerza impetuosa de las olas. Así fueron mis segundos de felicidad absoluta: débiles, prestos a caer en picado. Me quitaste esa misma alegría que tú me habías dado.
Y perdóname si desaparezco, si decido alejarme; todo esto me confunde, me pone mal. Desearía que lo entendieras. Pero está claro que para ti todo está bien mientras que para mí no. Por lo menos tú no sigues atrapado en el pasado. Por lo menos tú olvidas rápido. Tú no eres quien espera. Tú no eres quien lidia con la soledad al caer la noche. Tú no eres quien fue reemplazado. Tú no eres quien llora, quien grita por dentro. Tú no eres quien ve cómo pasan los días mientras mi amor por otra persona va creciendo y creciendo. Tú no eres quien sufre porque una noche me tienes en tus sueños y a la mañana siguiente te despiertas y ya no estoy. No, tú no eres yo. Tú no eres yo y mi manera de sentir, de pensar, de extrañarte.
Está claro que ya no quepo en tu vida, D. ¿Por qué seguir insistiendo, si yo ya pasé a un segundo plano? Puedo desaparecerme cinco, diez días, una semana, dos meses... y se te podrá ocurrir de todo menos que me alejo porque aún sufro por ti. Porque verte con ella me duele más que nada. Porque hiere tu abandono, tu reemplazo, tu desamor.
Que la llames como solías llamarme a mí me resulta insoportable. Y que lo hagas público, es peor todavía. ¿Y aun así pretendes que no signifique nada? A veces no sé si lo haces a propósito o si en verdad no te has dado cuenta de que todo esto me duele.
Una parte de mí, la débil, insiste en quedarme. Y sin embargo tengo miedo de que cuando vuelvas las cosas no sean como antes. Tengo miedo de amarte más de lo que tú podrías amarme, porque ahora conoces mis sentimientos; sabes que soy débil. Sabes que muero porque vuelvas a ser mío. Tengo miedo de muchas cosas; no te imaginas. Pero aquí estoy. No me he ido, no del todo. Me alejo un par de días y siempre vuelvo porque sé que necesito de ti. Una sola palabra tuya me tranquiliza, me da. Corro hacia ti porque sé que no tengo otra opción. Corro dispuesta a que vuelvas a decepcionarme. A que me rompas en pedazos. A que vuelva a caer.
No me importa, soy tozuda.
¿Que qué pasa? Que te amo, D. Eso pasa. Que te amo profundamente y no puedo decírtelo por miedo a fastidiarte. ¿Y qué más? Que no soporto que estés con ella y no conmigo. Que aún te extraño. Que quisiera que me amaras como antes. Que sigo llorando. Que sueño contigo seguido. Que te escribo en secreto. Que grito tu nombre en silencio. Que duele el engaño. Duele pensar que para estas épocas yo viajaba a verte; lo habíamos planeado, ¿recuerdas? Supongo que no... Duele pensar que posiblemente ya no voy a conocerte. Que vives para siempre en mi mente perfecto. Que es imposible; no se puede hacer. No se puede olvidar, deshacerse, desprenderse de ti.
Es imposible.
Eso pasa.
Anoche te vi en mis sueños, otra vez. Otra vez tú, otra vez con ella, otra vez feliz. Pero por un momento te abracé, te tenía tan cerca que no podía dejar de sonreír. Recuerdo tu piel húmeda; era perfecta. Tus brazos me sostenían con fuerza y me protegían. Flotábamos en el agua mientras te miraba a los ojos y me hablabas; me hacías reír. Tu cálida voz producía ese suave cosquilleo que se esparcía por todo mi cuerpo. Era feliz a tu lado. Éramos solamente tú y yo. Y aunque no duraría mucho, aunque fuese uno de esos instantes que surgen de la nada y en menos de tres segundos desaparecen, yo era feliz. Y no duró mucho porque después te fuiste con ella. En mi cabeza cambiaron las imágenes en un abrir y cerrar de ojos. Bastó con un parpadeo para que te fueras de mi lado. Me abandonaste, de nuevo. You chose her over me... Me ofreciste esos segundos de felicidad que pronto se desmoronarían como un castillo de arena en la playa; débil, dispuesto a ser derribado por la fuerza impetuosa de las olas. Así fueron mis segundos de felicidad absoluta: débiles, prestos a caer en picado. Me quitaste esa misma alegría que tú me habías dado.
Y perdóname si desaparezco, si decido alejarme; todo esto me confunde, me pone mal. Desearía que lo entendieras. Pero está claro que para ti todo está bien mientras que para mí no. Por lo menos tú no sigues atrapado en el pasado. Por lo menos tú olvidas rápido. Tú no eres quien espera. Tú no eres quien lidia con la soledad al caer la noche. Tú no eres quien fue reemplazado. Tú no eres quien llora, quien grita por dentro. Tú no eres quien ve cómo pasan los días mientras mi amor por otra persona va creciendo y creciendo. Tú no eres quien sufre porque una noche me tienes en tus sueños y a la mañana siguiente te despiertas y ya no estoy. No, tú no eres yo. Tú no eres yo y mi manera de sentir, de pensar, de extrañarte.
Está claro que ya no quepo en tu vida, D. ¿Por qué seguir insistiendo, si yo ya pasé a un segundo plano? Puedo desaparecerme cinco, diez días, una semana, dos meses... y se te podrá ocurrir de todo menos que me alejo porque aún sufro por ti. Porque verte con ella me duele más que nada. Porque hiere tu abandono, tu reemplazo, tu desamor.
Que la llames como solías llamarme a mí me resulta insoportable. Y que lo hagas público, es peor todavía. ¿Y aun así pretendes que no signifique nada? A veces no sé si lo haces a propósito o si en verdad no te has dado cuenta de que todo esto me duele.
Una parte de mí, la débil, insiste en quedarme. Y sin embargo tengo miedo de que cuando vuelvas las cosas no sean como antes. Tengo miedo de amarte más de lo que tú podrías amarme, porque ahora conoces mis sentimientos; sabes que soy débil. Sabes que muero porque vuelvas a ser mío. Tengo miedo de muchas cosas; no te imaginas. Pero aquí estoy. No me he ido, no del todo. Me alejo un par de días y siempre vuelvo porque sé que necesito de ti. Una sola palabra tuya me tranquiliza, me da. Corro hacia ti porque sé que no tengo otra opción. Corro dispuesta a que vuelvas a decepcionarme. A que me rompas en pedazos. A que vuelva a caer.
No me importa, soy tozuda.
Catalina, you got me worried, what's going on?
¿Que qué pasa? Que te amo, D. Eso pasa. Que te amo profundamente y no puedo decírtelo por miedo a fastidiarte. ¿Y qué más? Que no soporto que estés con ella y no conmigo. Que aún te extraño. Que quisiera que me amaras como antes. Que sigo llorando. Que sueño contigo seguido. Que te escribo en secreto. Que grito tu nombre en silencio. Que duele el engaño. Duele pensar que para estas épocas yo viajaba a verte; lo habíamos planeado, ¿recuerdas? Supongo que no... Duele pensar que posiblemente ya no voy a conocerte. Que vives para siempre en mi mente perfecto. Que es imposible; no se puede hacer. No se puede olvidar, deshacerse, desprenderse de ti.
Es imposible.
Eso pasa.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


