jueves, 11 de junio de 2015

Para ti

Bueno, creo que me he enterado un poco tarde, pero qué más da. Paso para felicitarte por la quitada de los brackets. Seguro que ahora te lo pasas sonriendo y mostrándole tus dientes perfectos al mundo entero, orgulloso. Espero que ya no te resistas a dejarme verte la boca si es que algún día llego a verte de nuevo. O mejor dicho, a dejarme verte los dientes cuando hables o sonrías (siempre tenías esa tonta costumbre de taparte la boca cada que sonreías, qué injusto). Ahora que lo pienso nunca supe cómo suena tu voz. ¿Cómo será que suena? Tampoco escuché tu acento andaluz y tu apellido nunca dejó de ser "secreto de estado". Tú siempre tan misterioso ¿O caprichoso? No lo sé, no lo sé... pero lo que sí sé es que me cortaría el pelo hasta las orejas sin importar lo horrible que me vea, y lo regalaría a quienquiera que sea a cambio de que Skype me deje ver nuestro historial de conversaciones desde el primer día hasta hoy. Maldito Skype. Seguro que releerte me ayudaría a recordar la razón por la que tanto me enganché a ti en esa época; me encantabas. Lo sabías, ¿no? 

Hace unos días subí y subí para ver hasta dónde llegaba el mensaje más viejo. Es un mensaje tuyo del 15 de julio. No me acordaba de nada. Llevábamos más de un mes sin hablar y me echabas de menos; me buscabas. Ahora ha pasado muchísimo más que eso y sin embargo no nos importa. La vida nos ha alejado tanto que aunque pasasen dos o tres años sin saber el uno del otro, a ninguno nos importaría. O tal vez sí, pero tan en el fondo que no haríamos nada por un posible "reencuentro virtual". Ambos nos recordaríamos espontáneamente y de vez en cuando nos preguntaríamos por nuestras vidas, pero no volveríamos a buscarnos.
Miento.
Yo soy la que vuelve a aparecer. Sin importar que te de igual, sin importar que sea muy tarde, sin importar que te moleste, vuelvo a aparecer. ¡Mira, aquí estoy! ¿Creías que olvidaba rápido?
Pues no.


Es raro escribirte, Alex. No puedo negarte que se siente raro. Ni siquiera sé si vas a leer esto porque ya no te conectas a Skype. Pero yo sigo aquí. Al fin y al cabo siento que quien terminó alejándose fuiste tú. Qué sorpresa. Y de verdad, en serio, yo pretendía venir a felicitarte por lo de los brackets y ya. Pero está claro que me queda muy difícil escribirte algo corto cuando ha pasado tantísimo tiempo y lo que en realidad quisiera decirte no es que me alegro de que seas libre sin brackets (aunque también), sino que te echo de menos y me hace falta saber de ti. 


Sí, te pienso seguido. Aunque ya no hablemos del todo y posiblemente ya no quepa en tu vida, te pienso seguido. Espero que todo esté yendo muy bien. Que a pesar de todo seas feliz. Que te pasen cosas geniales. 

Aún espero ansiosa que conquistes el mundo.
Te quiero,
Adiós.

P.D.: ¿Te estás poniendo los retenedores? Espero que sí. No sea que mandes todos esos meses a la mierda. Te lo digo por experiencia propia; ahora la de los dientes chuecos soy yo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario