martes, 26 de diciembre de 2017

Linger


Si pudiera describirles mi situación actual con una canción diría que Linger de The Cranberries la explica clavadito. Soy toda la maldita canción. Soy toda esta parte, por ejemplo: 

Oh, I thought the world of you
I thought nothing could go wrong
But I was wrong, I was wrong
If you, if you could get by
Trying not to lie
Things wouldn't be so confused
And I wouldn't feel so used


Y esta también: 
And I'm in so deep
You know I'm such a fool for you
You've got me wrapped around your finger
Do you have to let it linger?

Y esta:
I'm sure I'm not being rude, 
but it's just your attitude, 
It's tearing me apart, 
It's ruining everything. 

Habré dicho mierda más de quinientas veces porque no es cierto que otra vez me esté enamorando. Un consejo: si alguna vez planean no enamorarse, no lo hagan. No se esfuercen mucho, no vale la pena. Créanme a mí, que juraba que me estaba comiendo el mundo hasta que tropecé con una sabandija y caí. 

Uno no controla sus sentimientos. Se me olvidó que no debía enamorarme (¿ya les hablé de mis problemas de memoria?). Yo estoy mal, en serio. Los últimos días en el trabajo se me veía mal. Como ida y tras del hecho despeinada y descompuesta si recién había salido de su apartamento. Menos mal estoy en vacaciones. Por lo menos tendré tiempo para recuperarme un poco de todo. Y si estoy mal, que lo note solo yo, por favor.

A los tres Andrés de mi vida les tuve que designar un seudónimo para poder distinguirlos: Andrés Usaquén, Andrés el Malparido y Andrés Coca-Cola (he works for Coca-Cola). Andrés Coca-Cola me sorprendió en la primera conversación que tuvimos porque él, al igual que yo, ama estar solo. Hablábamos de la soledad como lo mejor que le podía pasar a uno y yo me reía porque entre más lo miraba más pensaba: ya no quiero estar sola.

Y si me lo preguntan ahora, ya no sé. Sigo sin querer y no. Sigo deseándolo desmedidamente, pero ojalá no sintiera que empiezo a perder esa tranquilidad de antes. Esa profunda tranquilidad que me tenía desde hace tiempo nadando en la nada, como si por dentro viviera en un pueblito olvidado en el que no pasa nada y el tiempo ni se siente. Suena a algo malo, pero con los días descubrí que prefería la nada a la mierda. Desmentí mi idea de que peor que estar triste es no sentir nada. Total nonsense, peor que no sentir nada es estar triste y más si es por alguien.

A veces siento que estoy jugando mi propio juego con mis propias reglas, y otras siento que no, que realmente está pasando, que todo es genuino and I'm falling into a beautiful mess again, porque no les he hablado de la vez que sentía que me ahogaba en la piscina (ahora nado), con cada flashback, cada segundo que miraba en retrospectiva y traía a mi mente pedacitos de la noche anterior. 

En resumen, salí de su apartamento para llegar al mío a llorar. Miento, ya había llorado en todo el camino mientras iba montaba en el Uber más viejo y anticuado que he visto en mi vida, to top it all off. No quiero entrar en detalle de lo que pasó esa noche, pero si les digo que fue un caos total, créanme. Vayamos mejor a la escena en la que estoy en la piscina medio nadando medio ahogándome medio queriendo ahogar toda la mierda en el agua. Pero, como les dije antes, todo se arregló con un mensajito que decía Maria Catalina buenos días, y desde ahí supe que jamás iba a entender a Andrés Coca-Cola.

Hoy todavía no lo entiendo, ni me entiendo a mí... but when have I anyway?

lunes, 25 de diciembre de 2017

domingo, 24 de diciembre de 2017

Por cierto, feliz Navidad, tonta.


Si me ven riendo (o llorando) pregúntenme por qué. Yo les cuento la historia.

No lo busqué yo, lo juro, simplemente me lo arrojó la vida. Otro Andrés, digo. A mi historia la voy a llamar Three A's in a row.
Muy irónico. My life is a joke (and a half), ¿sí les dije?

Gracioso porque uno jura que el último hombre con el que estuvo será el último en la lista de amores desacertados, el último error que cometió pero qué va, luego viene otro peor y así sucesivamente hasta que se forma una bola de nieve infernal gigantesca. 


Es cierto que aún es muy temprano para aseverar que este será otro error, pero lo sospecho y me gusta. Quiero decirles que si hay alguien masoquista en este mundo soy yo. Nadie me supera en eso. Hay cierta adrenalina en esa insinuación de peligro que me deja inquieta y me provoca ahondar más. Este nuevo desliz, este nuevo Andrés tan peligroso y dañino como se ve para mi vida, me encanta. Una versión restaurada de vileza.

Lo conocí una noche y desde ahí no dejo de ir a su apartamento a buscarlo. A pedirle más, más daño, más dolor. Más infierno. Porque con él estoy en el infierno, quemadísima. Eso se lo dije al oído una de esas veces en las que me volvía a perder en su cama obstinada. En otra le dije me dueles, y él qué, y le volví a susurrar me dueles. Pero más que el dolor físico que sentía cuando entraba en mí, yo me refería a ese dolor moral en el que solo un auténtico masoca puede deleitarse. Andrés me dolía hasta el fondo y cómo lo disfrutaba.

No me bastó con un Andrés, ni con dos. Tenía que haber un tercero. Uno mucho mayor, uno muy maduro que me hiciera sentir como una niña boba, c
ause I'm such a fool for him. Uno que sepa cómo enredarme, si acaso que se aproveche de mí el tiempo que sea necesario mientras yo siga con mi papel de ingenua. No pregunten, yo tampoco entiendo.


Imagínense mi cara cuando le dije mucho gusto, Catalina, y él me responde Andrés. What the actual fuck mi vida. Enseguida me conseguí otro pedestal y lo puse ahí encima los siguientes minutos que hablamos y los otros que me ignoró. Un pedestal para admirarlo, porque por dentro ya lo estaba aplaudiendo y decía no puede ser, este hombre me encanta... mierda, mierda, mierda. 

L
o observé todo, de pies a cabeza: las manos, la pinta, las gafas, los zapatos, las manos otra vez, el acento, los ojos, la voz... todo y sin darme cuenta me estaba mordiendo mucho el labio; se me notaban las ganas. Por eso se dio el lujo de ignorarme con sus amigos, porque sabía que al rato, cuando volviera, yo estaría por ahí merodeando con cara de tonta y dispuesta a seguir instrucciones. Ese hombre de chaqueta roja que ahora veía a lo lejos me tenía bailando obligada con un apestoso para llamar su atención. No va a funcionar, pensé, y claro que no funcionó hasta que después esperó a que nuestras miradas se cruzaran de nuevo para llamarme con un gesto firme al que obedecí. 


Habré dejado a la persona que tenía al lado con la palabra en la boca en mi impulso de acercarme al hombre de chaqueta roja y ojos tajantes como una niña inmantada. Me acerqué sin saber lo que hacía, casi sin darme cuenta de que en menos de un segundo ya me estaba dirigiendo a él como si realmente estuviera siendo polarizada por un imán. Lo miré a los ojos y me dijo muy serio vámonos, y entonces sentí el ardor de las primeras llamas.


Hoy todavía me recuerda mi cara de boba. Estabas desesperada, dice, y se ríe con esa sonrisa pícara que tiene. Y yo le pregunto en serio se me notaba tanto, y él se vuelve a reír y me dice demasiado y empieza a comerme a besos.

Gracioso porque mientras mi hermana mayor sale con tipos de mi edad, yo salgo con tipos mayores que ella. Gracioso porque hace unas semanas me estaba riendo de las parejitas que me encontraba por la calle peleando. Eso les pasa por enamorarse, bobos, y seguía caminando con esa libertad que lo hace sentir a uno muy dueño de sí mismo. 
Me sentía bendecida y afortunada, como si estar sola fuera un privilegio que no cualquiera tenía.


Gracioso porque me había estado jurando no meterme con nadie más en mucho tiempo. Porque me había prometido independiente y autónoma. Gracioso porque hace unas semanas estaba alardeando de mi soledad como si se tratara de un trofeo de oro. Hasta que se me cayó.

Lo bueno es que yo ya estoy preparada, porque cuándo en la vida un hombre me ha salido bien. Nunca. Y este tiene pinta de hacer desastres, pero no he podido soltarme. Me gusta mucho, demasiado. Estoy en las nubes pero también en el infierno. Experimentando el dolor y el placer al mismo tiempo. Sonriendo pero también llorando.
Bitter and sweet. 

Irónico porque uno no se mete con un Andrés tras otro, tras otro, tras otro. Uno no se encuentra tres
tipos con el mismo nombre en tres ocasiones seguidas y tras del hecho sigue cometiendo el mismo error de siempre; ya se pueden reír. 

Pero yo necesitaba otro más. Un tercer pecado. Uno que fuera muy cruel conmigo sin que me importara. Que me responda tu mamá, tu hermana, cuando le pido que me diga algo lindo. Que un día me diga si querés te podés ir, y al otro yo veré, linda, ojo con los manes, y al otro me encanta tu culito, y al otro esa cuquita tan estrechita, y al otro suerte es que te digo, Catalina, y al otro te lo podría hacer toda la vida, y al otro otra vez suerte, Catalina, y al otro qué harás mañana, pasa todo el día conmigo, y al otro fastidiosa, boba, y al otro me gustas, me encantas, me fascinan esas malditas muelas, y al otro te odio, Catalina, y al otro camina de aquí hasta allá mostrándome las nalgas, y al otro ¿que si te extraño?, un poquito, y al otro abrázame, y al otro hoy no hay besos, y al otro estás muy linda, y al otro mejor que seas tan fea para que no te miren otros manes, y al otro besitos en esas muelas, y al otro me pelea, y al otro Maria Catalina buenos días, y así sucesivamente hasta enredarme, porque enredada sí estoy. Enamorada tal vez.

Necesitaba uno que me dejara entrar y salir de su apartamento cuando yo quisiera. Que se ría en mi cara porque sabe a lo que está jugando metiéndose con una once años menor que se muere por él. Uno que me deje modelarle en el apartamento todas sus camisas que me quedan de vestido. Que me observe todita mientras recojo la ropa del suelo y me vuelvo a vestir. Que me cante 11 y 6 en la cocina. Que me exija darle un beso al llegar del trabajo. Que me obsesione con Always Ascending de Franz Ferdinand y cante conmigo We Are the People de Empire of the Sun. Que me diga quiero agarrarte esas nalguitas y darte besitos en esas muelitas. Que se enamore de mí sin que me lo diga. Que me mire con ojos impenetrables. Que me tenga tendida en su cama después de hacerme el amor mientras yo sonrío y me pregunto: qué estás haciendo, Catalina.

domingo, 12 de noviembre de 2017


Siento

Que no me queda nada
para entregar ni recibir.
Que me pierdo entre la ropa,
como si todo escurriera de mí.
Como si todo lo que tocara
fuera huidizo y se lo llevara
este viento de noviembre.
Que mi vida se ha quedado 
en mute, sin sonido,
sin soundtracks que la pinten.

Que voy y vengo,
que oscilo entre la nada
en un espacio infinitamente vacío
en el que floto.
Las palabras salen 
como burbujas de mi boca
y se elevan hacia la superficie.

Me cuesta andar el camino
entre el paradero 
y la puerta de mi casa.
Solo quiero tostadas
en la mañana.
Al menos como,
al menos aguanto,
al menos sigo aquí.

Me tumbo en la cama,
cierro los ojos e imagino 
otra vida.
Un pasado, quizá.
Un rostro jamás borrado.
Te quiero ocultar,
metámonos debajo de las sábanas,
donde nada existe,
donde el mundo se apaga.

He llorado hasta la saciedad
y ya no me quedan más lágrimas.
Ya no sé lo que es sentir;
debo ser un café tibio,
breadcrumbs on the plate.
Me dejé ir en todos mis pasados
con distinto nombre y apellido.
Y no quiero otro futuro pasado.
No me veo como lo que soy,
sino como los restos 
de lo que quedó.
Me cansé de estirar las mejillas
para fingir sonrisas.

La luz pasa a verde,
cruzo el peatonal y soy una más.
Same shit, different day.
Same shit, different person.
Pero no voy a decir
que no me da miedo el sonido
del acelerador.
No me quiero morir.
I live for so many things.
I live for rainy days in bed.
I live for breakfast and
dogs and skies.
Escucha, nada importa si eso
te hace feliz.
Las pequeñas cosas.
Al fin y al cabo son mejores
que los amores no resueltos.


domingo, 5 de noviembre de 2017

El corazón a mil. Ayer en la mañana recibí un mensaje de voz. Creo que volveré a ver a H.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Not to be cheesy, pero no puedo dejar de escucharla. https://www.youtube.com/watch?v=CVUOTzoVeZA&list=RD3KAegTxyO1I&index=3

Never overestimate the power of leaving

Hace poco preguntaron por ti. Mis padres, por supuesto, porque ¿quién más sino ellos? Siempre fuiste nadie ante los ojos de mis amigos. John Doe. Jamás exististe. Jamás se habló de ti en los encuentros ni en las conversaciones de chat. Jamás se mencionó tu nombre en boca de otros. Tu partida no significó nada para nadie, ni siquiera para mí. Tan menial como haber perdido una monedita de cincuenta o como si se me hubiera caído otro pelo más al cepillarme en la mañana. No dolió, no sorprendió. No causó estragos ni desarreglos en mi vida. Estaba tan, tan preparada. Como cuando miras el cielo gris y sabes que en cualquier momento llueve; como cuando recibes visita sabiendo que pasadas las siete se tienen que ir.

 A mis padres les dije la verdad, "ya se fue", y a mi madre resultaste caerle mejor que a mi padre, cuando tú imaginabas todo lo contrario. Who would have guessed. Las ironías de la vida, ¿no? "Para mí que tenía otras mujeres", dijo mi padre, como si de repente ese sexto sentido que solo tienen las madres se hubiera revelado en él. ¿Otras mujeres? Casado y con amante y la amante era yo y quién sabe qué más, porque de un tipo como tú se puede esperar de todo. Te fuiste y me dejaste una torta loca en las manos con la que no supe qué hacer, hasta que la boté. No second thoughts. Como cuando decides quitarte un peso de encima porque sabes que esta vez sí es en serio, y qué felicidad. Qué felicidad tan amarilla, cariño mío. Porque eso eras: estorbo. Scum. The whole fucking weight of the world on my tiny bony shoulders. Me dejaste con una torta que ya estaba preparada desde hace mucho. Desde el día uno. Desde ese preciso instante en el que todo emerge pero de antemano se sabe que ese todo se irá a la mierda. Y las tortas viejas y con moho se botan, porque no sirven para nada. Porque nadie se las quiere comer ni se las quiere quedar. No fuiste mi error más grande (tampoco fuiste tan importante), pero sí fuiste un accidente. I mean, like a car accident, en donde las personas fallecen y dejan de estar ahí. Y yo te veo así, como alguien que solo fue. O sea, como otro más. Pero uno no se estanca porque sin las personas el mundo sigue su curso y el sol sigue alzándose en las mañanas. Nada se paraliza, nada colapsa. Los coches siguen encendiéndose a las seis y los televisores siguen anunciando las noticias. Las estaciones de radio siguen poniendo música, las calles siguen abarrotándose de extraños y los niños siguen corriendo en los parques. El mundo sigue moviéndose. No escampa. Nada se detuvo nunca sin ti. 


A menudo me topo en la calle con tipos altos de barba y gafas que se asemejan a ti y siempre me asusto como si se tratara del diablo en persona. Qué paro cardíaco encontrarse contigo por ahí. Si el plan era tenerte en casa el siete de diciembre ese sí hubiese sido el peor de los errores, porque Navidad es una época muy linda to have you around. Y lo lindo no se debe mezclar con lo feo. Razón número uno por la que jamás pensé en tener hijos contigo. Full disclosure. 


Uno no necesita tener veintisiete años casi veintiocho para ser un poco más racional y entender que cuando los problemas sopesan más que los momentitos parchados y los libros y los postres compartidos, hay que soltar lo que se creía ganado. Lo que se consideraba un posible escenario futuro o una promesa infalible. Porque no es cierto que los problemas son meniales al lado de cualquier momento de felicidad. A nosotros los problemas nos quemaron porque una relación no solo vive de arrebatos, y deseo, y adrenalina, y misterio. Y nosotros solo fuimos emociones. Y las emocion
es son para los fugitivos. No fuimos una casa, una misma cama, un desayuno en la mañana, una misma taza de café. Eso de que we are meant to be together es pura paja y la misma vida no lo supo demostrar cientos de veces pero nosotros jugábamos a hacernos los ciegos.


Por un lado tenías un puñado de emociones fugaces y por el otro esa casa, esa cama doble y ese café servido en la mañana. Las cosas que te ataban sopesaban más que nuestro juego de niños y nos ganaron. Pero esto fue evidente desde el principio.

Uno no necesita tener veintisiete para abrir los ojos y decir "no más"Hay cosas en la vida que hay que mandar a recoger cuando ya no funcionan. Como un disco rayado, como las oportunidades que no fueron, como lo que sí fue pero ya no. Este Halloween me disfracé de la dignidad que me quité todo el tiempo que estuve a tu lado. 


Hoy eres un pie de página en el libro de mi vida. Un tipo que me enseñó que no necesariamente los años de más significan madurez. Un LEGO viejo que en un tiempo fue castillo y ahora es bohío.


martes, 24 de octubre de 2017

Fuimos nubes con la mente.

56 things I never did in my head


  1. Jamás me acosté a dormir tantas veces para anestesiar el mundo.
  2. Jamás tuve un trastorno alimenticio.
  3. Jamás dejé a D por C.
  4. Jamás le hice tanto daño a D.
  5. Jamás perdí mi virginidad con C.
  6. Jamás me enamoré de A, ni le dije que lo quería, ni le pregunté por qué yo era incapaz de gustarle. No, jamás. 
  7. Jamás lo vi en Cartagena.
  8. Jamás volví después de Cartagena.
  9. Jamás volví por un libro que no terminaría leyendo.
  10. Jamás vomité a escondidas tantas veces.
  11. Jamas negué que necesitaba ir al psiquiatra when I needed it the most.
  12. Jamás me metí con un tipo casado que terminó siendo más inmaduro que todos mis pasados juntos.
  13. Jamás me convencí de besarlo por primera vez en Árbol del Pan.
  14. Jamás creí lo increíble.
  15. Jamás me acosté con él en un motel.
  16. Jamás fuimos a la Marsellesa juntos. Jamás existió.
  17. Jamás me acosté con un cagón de veintiuno. 
  18. Jamás me enamoré de ella. Jamás la lloré tantas veces en mi cama.
  19. Jamás tuve que ir al psicólogo por ella.
  20. Jamás acepté su invitación después de cuatro años de nada.
  21. Jamás dependí de un hombre.
  22. Jamás planeé irme y volver como si nada.
  23. Jamás prometí esperar.
  24. Jamás le conté todas mis verdades.
  25. Jamás fingí un orgasmo para complacerlo.
  26. Jamás me arreglé demasiado para un hombre.
  27. Jamás dejé de ser para mí.
  28. Jamás me perdí.
  29. Jamás lo esperé un fin de semana.
  30. Jamás herí a H. Jamás lo di por sentado.
  31. Jamás me sentí insuficiente.
  32. Jamás le pregunté su cuenta de Twitter.
  33. Jamás le lloré un río a A en la cama diciéndole que lo iba a extrañar.
  34. Jamás me sentí incapaz de levantarme de la cama si las cosas con él no estaban bien.
  35. Jamás me rendí tan fácil.
  36. Jamás nos di una segunda oportunidad.
  37. Jamás pensé que necesitaba estar con alguien para estar bien.
  38. Jamás me acosté llorando por un tipo.
  39. Jamás mis ojeras por un tipo.
  40. Jamás me subestimé tanto.
  41. Jamás lloré a gritos en el piso de mi sala.
  42. Jamás dije que  cuando debí haber dicho no.
  43. Jamás me comparé con sus ex.
  44. Jamás lo puse en un pedestal.
  45. Jamás pensé en él antes que en mí.
  46. Jamás estuve con alguien por miedo a estar sola.
  47. Jamás juré que era para siempre.
  48. Jamás dejé de creer en mí.
  49. Jamás odié mi cuerpo.
  50. Jamás odié lo que veía en el espejo.
  51. Jamás odié mis piernas. Jamás deseé que fueran dos espárragos.
  52. Jamás me comparé con las modelitos de Instagram.
  53. Jamás me sentí mal por estar tan sola.
  54. Jamás lo quise tanto.
  55. Jamás esperé tanto.
  56. Jamás entregué tanto.

domingo, 22 de octubre de 2017

No es mío ni es para ti


Podría perfectamente suprimirte de mi vida, 
no contestar tus llamadas, no abrirte la puerta de la casa, 
no pensarte, no desearte, 
no buscarte en ningún lugar común y no volver a verte, 
circular por calles por donde sé que no pasas,
eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido, 
cada recuerdo de tu recuerdo,
olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte, 
responder con evasivas cuando me pregunten por ti 
y hacer como si no hubieras existido nunca. 
Pero te amo.

****

sábado, 21 de octubre de 2017

Que se jodan las personas que dijeron que nunca se hirían pero lo hicieron


Warning: this blog post might be deceiving.


Los posibles encuentros no se planean, no se anticipan. Los posibles encuentros aparecen de la nada, en medio de la nada. En medio de la mierda. Cuando hace mucho frío, cuando más despeinada estoy y tengo todo el maquillaje corrido. Me quedo conmigo. Cuando no tengo puestos mis zapatos preferidos, cuando no es mi ropa interior más sexy. Hace un año lo estaba conociendo. Hace un año mi vida era una canción de Chromatics. Quiero que este octubre sea el del año pasado. I've been wrong, I've been wrong. ¿Podría ser tan fácil? Sería espectacular si fueran reversibles aquellas noches de incendio. Hace un año me estaba poniendo su chaqueta y nos dirigíamos al baño. No hicimos el amor; eso vino después (el amor no se hace en un baño público jamás). Nuestro primer encuentro no posible; ese sí fue planeado y no estaba despeinada. Hacía frío. Esa chaqueta color caqui tenía un mapa dibujado al respaldo. Su boca sabía a cigarrillo con cerveza. Jamás me quejé. Estaba embebida. I miss him, I'm sick of sleeping alone. ¿De qué sirve decirte lo que eres si a estas alturas ya lo sabes? Your dick is not big enough for all the shit you put me through. Black Mirror es el futuro y el presente. Estoy contando dos historias distintas. Mi vida es una tostada quemada. Loneliness is underrated. No era la primera vez que probaba el cannabis, pero con él me supo mejor aquella noche de Oblivion. La vida es un continuo editar y guardar, como esta entrada. I'm hiding. Mejor me ahogo en una bañera con espuma. Drunk and as fuck. Llegar a casa y quitarme la ropa hasta quedar en bragas. Dormir desnuda. Llorar bajo la ducha mientras el agua me moja y me drena. Nuevas instrucciones para llorar: 1. ponerme rímel (jamás pintalabios rojo para no parecer un payaso), 2. mirarme en un espejo, 3. preguntarme por qué (o hasta cuándo). Quiero vivir tranquila en una canción de The Clientele. Un beso inesperado en un aeropuerto. Los encuentros planeados pueden ser muy lindos. Domingo de colarme entre tus sábanas. Necesito aprender a cocinar (or maybe not). No te estoy esperando. I will never take my body for granted again. No voy a caer en picado. Staying is the new shame. Para siempre no es mucho tiempo: es necesario. Estoy sola y le hablo al espejo. Transformar nuestras noches en un ciclo sin final. Talk dirty (pero con buena ortografía) to me. How do I uninstall anxiety. Quiero vivir en un vídeo de The xx. I dare you. Tengo hambre pero bueno equis. No te estoy extrañando. Cosas que nunca me van a pasar a parte de una llamada tuya: el cuerpecito de Lily Rose. You're such a prick, stop being a prick. Te faltó irte bien, te faltó autenticidad. No te queda lo que hice yo. Making only a moderate mess. ¿Por qué con él sí podía escribir poemas y contigo ni un verso? Los domingos no son ni astrománticos ni perfectos. They hurt. Duelen mucho. My brain has too many tabs open. Sex with him was perfect. Contigo no. Don't even try, don't even try. La vida después de ti es mucho mejor. Take me back to Múcura. Your dick wasn’t even that hard. "You've lost weight", he said, y mi pasado se vino al piso. Putos flashbacks. No se va, no se va, no se va. No se quita jamás. Escribí insultos en papelitos y los metí debajo de la tierra. Otra vez a tomar con extraños y a brindar por los mismos errores. Fuck this shit, fuck this shit, fuck this shit. Escribir como medio de autoterapia cause crying doesn't seem to be working no more. I tried to dance it away, I tried to keep myself busy, I slept it away, I tried to eat drink it away. Dios: gracias por el pan vegano que venden al lado de mi trabajo y por las manos que lo preparan. ¿No ves que lo nuestro es raro? Sigue intacto en mil pedazos. Take me back to your apartment. Reproducir esos días al infinito y que no haya más. Creo que voy a empezar a romperme. Bajar la escaleras y abrirte la puerta cuando llegabas del trabajo era mi felicidad. Cigarettes after sex. Extraño escribir. —Do I turn you on? Yes, a lot. Por cierto, el carajo se fue. Otro nombrecito en mi larga lista de amores caducados. El mejor Halloween de mi vida no será este que viene, sino el que ya pasó. Le cancelamos a todos el típico plancito de salir a tomar con tal de pasar la noche a solas en su casa. Black Mirror and chill. No me pongan On Hold de The xx que lloro. No me pongan Saturday de The Clientele que me ahogo. Take me back to that day in Sopó. Acostados en el pasto, con todo el sol en la cara y sus manos palpándome los senos (creo que los golfistas nos vieron; bendecidos y afortunados). Lo quiero devuelta. No me tendrás devuelta. No te quiero devuelta. Sigo contando dos historias distintas. Es probable que solo me esté autoengañando. Nunca volví a Usaquén, no fui capaz. Nada me inspira demasiado para volver a escribir, por eso escribo así. No esperes que vaya a buscarte. Assrat bastard. Ya me acosté embriagué con otro. Wasted time now that we're here. How to get rid of traumas? Los lloro todos de noche. I will always want to be skinny, pero quiero creer que estoy bien. Es mentira. Los agujeros de la vida son para siempre. Extraño Tostao'. No lloro por ti, lloro por mí. No me vas a hacer morir mil veces. Tipos cobardes y tú. Tipos con barba pero inmaduros y tú. Tus huachaferías se las puedes decir a otra que se las trague. Ojalá las escupa. Nada peor que vivir en función de la imagen. Fuck. that. shit. Algún día me vas a salir bien. Send conciertos de Carlos Sadness. Send duraznos enlatados. Te hace feliz leer esto. Esta es la última vez. Que destruyan esa estatua. Que se incendien todas las esquinas. Que se me olviden los versos. Que desaparezcan todas las calles con nombres. Thank you for leaving. Fingers crossed por un desencuentro. Tanto hablar del fin, que ahora apenas duele. No duele, no duele, no duele. Leave me like you found me.


jueves, 19 de octubre de 2017

Quiero el postre de maracuyá con chocolate que H me hizo una vez.

Plot twist: H se fue de la ciudad y no volverá a hacerme postres jamás.



lunes, 16 de octubre de 2017

Un día te levantas, te miras al espejo y dices: it stops here.
Un día te levantas y descubres el poder que tienes de brillar o destruirte frente al espejo.
Y yo he decidido brillar.
Tres años y no más.

Este feliz amor

El amor absoluto es el amor imposible, 
este feliz amor en que te invoco obsesivo 
y tú ni me recuerdas. 

****

Darío Jaramillo

viernes, 2 de junio de 2017

Amores imposibles



Todos los amores imposibles son eternos,
el tiempo no los toca 
y no existen traiciones entre los amores imposibles. 
Amo con toda intensidad, amo sin límites 
a cada uno de mis amores imposibles. 
A veces el olor del café trastoca el orden de los años 
y voy a dar a la madrugada 
de un resplandor que a mí me alumbra 
o de pronto la voz de Janis Joplin 
me ensarta en una noche cítrica, 
de alambre, 
la noche del hechizo, 
puede ser una forma precisa de mecerse el viento entre los árboles 
y la danza del cuerpo, 
la eterna danza de un cuerpo eterno 
entre la eterna danza de la brisa. 
Los eternos amores imposibles 
no se tocan, no se cruzan, no pueden verse entre sí, 
no existen los celos entre los amores imposibles, 
son perfectos los amores imposibles.

****

Amores imposibles


Qué ternura encontrarte, viejo amor imposible, 
qué dulce conocerte después de que el olvido 
hizo más imposible nuestro amor imposible. 
Nunca tú supiste el amor que te tuve: 
entonces escuchaba con tu fantasma un vals 
y conocía el asombro de mirar tus pestañas 
y, sin tú darte cuenta, mi alma cabía completa 
en tu labio inferior. 
No creas que había fotos. 
Era la presencia real que sólo poseen los amores imposibles. 
Nada de esto te dije cuando me dio tanto gusto 
que alguien nos presentara sin saber lo que hacía, 
acercarme a tu ternura que ahora no invento. 
Nada de esto te dije. 
Esas ridiculeces no se dicen. 
Los amores imposibles son los más ridículos amores. 
Contigo no me equivoqué cuando te amaba, 
pero ya no te amo. 
Un beso en la mejilla. 
“Volveremos a vernos”.

****

Amores imposibles


Un día en la penumbra te enamoras de tu amor imposible.
Una breve charla, si acaso una mirada, una sonrisa leve.
un levísimo guiño inolvidable
y cae el azul entero de cielo sobre tu alma
y desfalleces de la dicha,
llueve la luz en tus adentros.
Sabes que es un amor imposible.
Sabes que no hay manera de cruzar una vida con la otra,
que, acaso, fue una fortuna que un día tocaras a tu amor imposible
pero también sabes que es imposible tu amor,
que no lo verás más,
que el amor que le tienes a tu amor imposible
no necesita a tu amor imposible,
que amas a una quimera que un día se encarnó debajo de la piel
más lejana y que más amas.


Darío Jaramillo Agudelo


lunes, 1 de mayo de 2017

My hands in your (unkempt) hair




Quiero que no


Que no te den miedo mis palabras 

cuando por fin, caída la noche,
me lance al vacío infinito
y te las entregue
con dulzura.


Que no descubras mis ojos cansados,

que quieren decir cosas;
ni mis brazos frágiles, abatidos,
si querré estirarlos un día
y sentir que casi
puedo alcanzarte.


Que no te asuste nada,

nada que venga de mí.
Que no te alejen los días,
ni te inquiete la verdad.


Que no se evapore 
la alegría que has traído,
ni se escurra la sonrisa
de mis labios rotos.


No sea que en el día,

a pleno sol,
se ensarnezcan mis miedos
y se rieguen por ahí.


No sea que tarde en la noche,

cuando esté por dormir el mundo,
cierre los ojos
y solo encuentre tu ausencia.


I should've held him longer

I shoul've held him longer.

Le escribí anoche con el alma despedazada porque no soporté la llamada de su familiar preguntándome si sabía algo de él. «No, no sé nada», y mi mente quedó en blanco. 

Otra vez ese nudo en la garganta.

I sould've held him closer.

En la cama lo hice tantas veces... me trepaba en su pecho, súbitamente como lo haría una niña, y lo abrazaba fuerte hasta que doliera.

But I shoud've held him tighter, porque se iba, porque ya no volvería a abrazarlo nunca más, porque lo iba a extrañar, porque me había hecho feliz...

domingo, 23 de abril de 2017

Btw, ¿adónde se fue mi e.d.?


Creo que a partir de ahora volveré a dedicarme a escribir aprovechando que estoy más sola que la una y no tengo ni con quién hablar. 

No hay nada más liberador que escribir.


Hoy es domingo y no es un domingo ni perfecto ni astromántico. Debo aclarar que hay dos canciones (muy buenas) que tienen esos nombres. Una se llama Domingo perfecto, de Dorian, y la otra se llama Domingo astromántico, de mis queridos lesbianos españoles. Pero como lo dije, hoy no es un domingo ni perfecto ni astromántico. Hoy es simplemente un domingo. Uno de esos domingos en los que no me siento ni demasiado feliz, ni demasiado triste. Quizás no siento nada y eso me ha ayudado a no entregarme a mi llanto habitual y penoso.


Ahora que pasan los días, siento que puedo empezar a ver las cosas desde otra perspectiva y no está mal. Estoy empezando a asumir mi regreso del viaje y todas las cosas que siento por él. Pienso también en mí. En mí y en mis hábitos alimenticios que me han tenido atrapada en una espiral de sufrimiento amargo desde hace cuatro años. No le he dado demasiada importancia ni protagonismo al tema en el blog porque otras cosas, como él, significan más and I can't help myself from writing about him.


Claro que el hecho de que no haya vuelto a escribir sobre el tema no quiere decir que ya estoy bien. En realidad, siguen pasando cosas y yo sigo desequilibrada y mal. Mentally ill. Hoy he pensado mucho en mi rebeldía y en la imposibilidad del fenómeno. De verdad, en serio, no puedo hacer dieta ya. I'm breaking my own rules y hace mucho que no sé lo que es pasar hambre de verdad. Estoy esforzándome por no atracarme, por escuchar a mi cuerpo (no a mi mente) y por entender cuándo, qué tanto y qué debo comer. No estoy siguiendo ninguna dieta, no estoy evitando ciertos alimentos, no estoy contando calorías ni haciendo ejercicio excesivo. Estoy aprendiendo a comer, como lo haría una persona común y corriente. Eso estoy haciendo.


Andrés me sorprendió con su delgadez casi exagerada. Eso kind of triggered me y me hizo sentir mal porque yo había llegado gorda al viaje y había incumplido mi promesa de llegar flaca y divina, sobre todo para él. Pero esto dejó de importar cuando fueron pasando los días y volví a recobrar esa confianza absoluta que siempre me invade cuando estoy él. Me sentía bien, me sentía plena, me sentía atractiva.


No sé si es esta sórdida ciudad la que me trae tantas inseguridades y una ansiedad horrible que me provoca either eat everything or nothing at all. En el viaje supe controlarme muy bien, ¿por qué coño no puedo hacer lo mismo acá? Maldita ansiedad.


Quiero aprender a escuchar a mi cuerpo y luchar por mi paz mental. En serio, quiero lograrlo. Quiero comer cuando me apetezca y no hacerlo cuando no. Punto.


A la pregunta ¿adónde se fue mi e.d.? debo responder que: no se ha ido a ningún lado. Que ya no tome laxantes, ni vomite, ni me atraque seguido y a solas no significa que se ha ido. Mi desorden sigue en mi mente y mientras siga en mi mente para mí sigue ahí. Me levanto todos los días cuestionando mi cuerpo, observándolo completo antes de meterme a la ducha y deseando ser flaca otra vez. ¿Adónde se fue mi metabolismo que funcionaba a las mil maravillas? ¿Por qué antes podía darme el lujo de cenar una bolsa de panes con Nutella y amanecer tres veces más flaca y ahora huelo una lechuga después de las nueve de la noche y me monto un kilo encima de un día para otro?


Qué difícil es esto, en serio. Este ir y venir. Este: hoy me siento body positive, pero mañana me miro al espejo y quiero morirme. Echo de menos estar bien, comer normal, ser carefree.


¿Hasta dónde irá mi e.d.?