domingo, 7 de enero de 2018

Overdose

El viernes tuve una sobredosis de Andrés Coca-Cola. Andrés llegó de un viaje largo para irse a otro aún más largo y sé lo que lo voy a extrañar otra vez. Lo peor de días como el viernes es que se pierden y después uno es un acopio de recuerdos y nostalgias.

Cada vez me encariño más y tengo miedo, pero es esta sensación de adrenalina la que hace que quiera seguir cayendo en picado, porque hace mucho me lancé con los ojos vendados. Lo quiero mucho, es el highlight de mi vida en estos momentos y a veces quisiera no darle tanta importancia, pero no puedo.

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