domingo, 22 de noviembre de 2015

You are...


The boy who blocked his own shot - Brand New

I find it disgusting




I find it disgusting that you'll probably forget my name in a years time and I'll say yours in my sleep for the rest of my life. You say I don't care, but the only problem I have is I care too much. I'm sorry. I'm sazzy that I can see fucking galaxies in your eyes and you can't find a single star in mine.


The hardest person to love...


The hardest person to love was always yourself.

You who sips your cup of black coffee every morning, you with the untamed hair and wrinkled sweaters, you with your habit of overthinking, you with your tongue of quirkiness and you with your weird mannerisms and you you you-

You.

You with the long quiet sighs when you’re having a bad day. You with all your imperfections on the tips of your fingers and memorised like the back of your hand. You with insecurities that you at times think as ridiculous and you - you only being human.

The hardest person to love was always yourself.

Because in a world of colour and shapes; how could you even imagine fitting yourself in it like a missing piece to a puzzle? In a world of society rules and standards, how could you - you find a place for your imperfections to flow out and for your insecurities to fade into something along the lines of pride?

You have to love yourself.

Trace your lines of imperfection with gentle fingertips; breathe in your insecurities like the air of autumn and winds of spring. Be perfect in your own way; whispering how being you was being beautiful and how other people don’t matter and how you were always so so beautiful beautiful beautiful-


The hardest person to love was always yourself.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Ya casi 2 años

¿No es increíble? Hice las cuentas mirando fechas de mis entradas pasadas y han pasado al rededor de cinco meses desde que no escribo en Infinitesimal. Seguramente me pierdo y a cualquiera le daría la impresión de que es porque ya lo dejé (ojalá fuese así), pero la realidad es otra. Me fui porque de la nada la vida me atrapó con otras cosas. La uni me ha mantenido muy ocupada y desde que dejé el blog empecé a comer tanto y me resultaba TAN difícil volver a restringir, que ya no me sentía digna de volver a un blog en el que hablo de mi anorexia a manera de diario... me empecé a ver muy lejos de ese mundo. Lejos de la niña que pesaba 44.4 e incluso menos. Así que me alejé...

Y D, D era otro motivo. Al final empecé a dedicar este blog más a él que a mi propio desorden y me desvié... en esa época empecé a comer mucho. D me causaba una ansiedad inmensa que solo me provocaba atracones y noches de llanto. Pero ahora las cosas han cambiado. He perdido peso y he vuelto con D. Pelié por él a capa y espada, sufrí y lloré mil veces, y ahora puedo darme el lujo de decir que es mío nuevamente y que lo amo con todo mi ser. 


Y bueno... ¿A qué viene el título de mi entrada? A que en un mes se cumplen ya dos años desde que todo empezó. Hace dos años en un día común y corriente me paré frente al espejo de mi habitación y me vi las piernas. Dos años con altos y bajos, con días buenos y malos, y aquí estoy. Vivir con un desorden alimenticio es vivir con una lucha constante que te trae y te lleva constantemente. Alguna vez pensé que no me arrepentía de haber caído en esto, pero, ¿a quién engaño? ¿Qué no daría por tener una vida tranquila? ¿Qué no daría por comerme un chocolate sin tener esa horrible sensación de que inmediatamente engordaré 5 kilos? 

Dos semanas

Intentaré entrar un poco más en detalle. Sé que ha pasado mucho tiempo desde que no entro aquí, es difícil explicarlo sin extenderme mucho, pero lo intentaré. 

Hace dos semanas, tuve la idea de hacer una carrera de kilos con una amiga que sufría de bulimia. ¿Por qué hice esto? Primero, por idiota, claro, y segundo, porque jamás lo había hecho con alguien y quería hacerlo por primera vez. Quería probar. Tenía la sensación de que esta vez sí funcionaría, después de mil intentos fallidos, por el solo hecho de que estaría acompañada; ambas nos daríamos apoyo y al final tendríamos que rendirnos cuentas mandándonos fotos cada mañana de nuestro peso, para ver qué tanto estábamos perdiendo.

Las reglas eran las siguientes: no pasarnos de 200 kcals en el desayuno, no comer nada en la uni, aguantar hambre hasta el almuerzo, dejar algo en el almuerzo (no dejar el plato vacío), no cenar, abstenernos de cualquier tipo de dulce y harina, y tomar mucha agua durante el día. Básicamente eso. Suena simple, ¿no? Todo suena muy simple hasta que lo vives. Hoy se terminan nuestras dos semanas y ambas nos enganchamos tanto, que queremos seguir haciéndolo hasta no sé cuándo. Hasta que no podamos más, seguro. 


Sé que hace poco estaba diciendo que quizás llegaría hasta los 43 cerrados, pero ahora que fui a ducharme, me miraba al espejo y me preguntaba: ¿Y dónde están esos supuestos 43.6? La verdad, no los veo, no los siento, no me los creo. Quizás, solo quizás, llegue hasta los 42. Al fin y al cabo, es cierto eso de que nunca será suficiente. Never good enough. Dios... es tan cierto. Nunca hay una meta. Todo es una ilusión inmensa que al final desaparece, cuando te paras en la balanza y ves un número que ya ni te causa emoción. But that's how eating disorders work, right? Nada tiene sentido cuando uno sufre de esto. 

Hoy se terminan nuestras dos semanas... empecé con 47.1 y terminé con 43.6. Nada mal, la verdad. Pero no puedo dejar de preocuparme, no solo por mí, sino por mi amiga... y es que la quiero tanto, que siento que he sido una idiota y todo lo que he hecho es causarle daño con esto. NADIE, NADIE ABSOLUTAMENTE NADIE en este mundo merece sufrir de algo así. Es un infierno, lo juro. Sin embargo, siento que en estas dos semanas hemos estado tan unidas, que me hace muy feliz. Siempre apoyándonos, siempre contándonos qué sentíamos, qué pensábamos, cómo había estado nuestro día, qué comeríamos, qué nos habían ofrecido y habíamos rechazado. A mí, por ejemplo, acaban de ofrecerme una chocolatina Milky Way mini y la he guardado en esa caja de zapatos donde he estado guardando toda la basura que varias personas me han estado ofreciendo durante estas dos infernales semanas.

Pero vale, ¿y a qué venía todo esto? Mi plan para esta carrera de kilos era estar lo suficientemente flaca para el 3 de noviembre. Es decir, ya casi. En dos días iré a ver a Damien Rice en concierto y yo solo quería estar flaca para esa noche. Aún quiero estarlo, claro. Iré con un amigo y quiero que, aunque sé que no me lo dirá, me vea flaca. Pero claro que más allá de todo esto está eso que se llama obsesión, que te engancha y te envenena y te atrapa, y ahí estoy yo. 

Atrapada.

Nunca más

¿Por qué soy tan tonta? Parece que todavía no aprendo a quedarme callada y a no contarle mis secretos a nadie. Debo entender que nunca más debo hablarle a las personas sobre mi desorden alimenticio. ¿Por qué? Porque a nadie le interesa, porque nadie se lo toma en serio, porque a nadie le preocupa. Por eso. 

La última vez que estuve metida de lleno en este blog fue en mayo, supongo. Cuando "Ana" era algo que resplandecía en mi vida y estaba perdiendo peso en muy poco tiempo. Recuerdo que una de las entradas se titulaba 44.4. Hoy vengo con la noticia de que una vez más, vuelvo a caer. Hoy se cumplen dos semanas desde que he estado restringiendo como nunca antes. Dos semanas de abstenencia, de enfermedad, de debilidad, de depresión... pasan tantas cosas en tan solo dos semanas, que creo que no podría expresarlas todas en una sola entrada. Pero sí puedo deciros que ha sido duro, un sacrificio inmenso que al final te deja rota. Estoy rota por dentro. Peso 43.6 y en estos momentos estoy justo en el punto en el que tengo miedo de bajar y de subir. De bajar, porque cada vez más siento que mi salud está en riesgo, y de subir, porque tengo miedo de atracarme de nuevo, de caer en los brazos de ese horrible binge eating disorder que me arruina la vida. Quizás llegue hasta 43.0... no lo sé, no lo sé.




jueves, 18 de junio de 2015

...

Hoy mi madre me encontró llorando sentada en el suelo de mi habitación. Me secó las lágrimas y me preguntó que qué me pasaba. Todo lo que pude decirle fue: "Me siento sola, no me gustan las noches". Me duele que me vea así, porque sé que se preocupa. Pero lo que más me duele es que me diga que no llore, que yo soy una niña muy feliz... ay, madre. En estos momentos podría decirte que soy todo, menos una niña feliz. 

Lo de las noches es un hecho que con el tiempo se vuelve más y más cierto. No las soporto. Si antes no hallaba la hora de que cayera la noche, ahora no hallo la hora de irme a cama temprano para despertarme y cuando vuelva a abrir los ojos esté todo claro de nuevo, sin silencio, sin soledad, sin canciones tristes.

Me voy

No estoy bien, lloro intranquila. Intento secarme las lágrimas pero no puedo; son muchas. Espero a que sean las doce o la una para irme en silencio, inadvertida. No quiero que te enteres. Espero impaciente porque no veo la hora de irme. No soporto el peso del mundo en internet. Cierro Facebook con el corazón hecho polvo y las manos temblorosas. No lo he hecho aún y ya te extraño. Y aunque sé que voy a extrañarte todo este tiempo no veo otra opción, estoy perdida. No me cabe más dolor en el cuerpo y por eso me voy. Porque soy débil y no soporto tu nombre en mi pantalla, tus publicaciones en donde hablas de ella, tus fotos sonriendo reluciente, nuestra última conversación intacta, muerta, tu última hora de conexión, lo que me estoy perdiendo de tu vida, las palabras congeladas; no puedo más, me duele. Por eso me voy.

¿Qué será de mí en todo este tiempo? No lo sé ni siquiera yo. El futuro es incierto, todos lo sabemos, pero por lo que sé no creo que vayas a perderte de mucho; al fin y al cabo tú eres el de la vida entretenida y llena de cajitas sorpresa. Y no me busques, por favor, que te necesito lejos.

Hoy vi en Tumblr una imagen que decía: "Stay away from people who make you feel like you're hard to love". Parece inútil pero Tumblr siempre está ahí para darme los consejos más sabios. Qué razón tiene... así me siento ahora que no estás para mí: difícil de amar. Y yo no soy eso, es que tú eres el que no quiere amarme y no puedo obligarte a hacerlo. Y por eso, porque es doloroso, me voy.

Felices meses con ella y sin mí.

Goodbye, my little love.

jueves, 11 de junio de 2015

Cripple and the Starfish


It's true I always wanted love to be hurtful

And it's true I always wanted to be filled with pain
...and bruises.






Para ti

Bueno, creo que me he enterado un poco tarde, pero qué más da. Paso para felicitarte por la quitada de los brackets. Seguro que ahora te lo pasas sonriendo y mostrándole tus dientes perfectos al mundo entero, orgulloso. Espero que ya no te resistas a dejarme verte la boca si es que algún día llego a verte de nuevo. O mejor dicho, a dejarme verte los dientes cuando hables o sonrías (siempre tenías esa tonta costumbre de taparte la boca cada que sonreías, qué injusto). Ahora que lo pienso nunca supe cómo suena tu voz. ¿Cómo será que suena? Tampoco escuché tu acento andaluz y tu apellido nunca dejó de ser "secreto de estado". Tú siempre tan misterioso ¿O caprichoso? No lo sé, no lo sé... pero lo que sí sé es que me cortaría el pelo hasta las orejas sin importar lo horrible que me vea, y lo regalaría a quienquiera que sea a cambio de que Skype me deje ver nuestro historial de conversaciones desde el primer día hasta hoy. Maldito Skype. Seguro que releerte me ayudaría a recordar la razón por la que tanto me enganché a ti en esa época; me encantabas. Lo sabías, ¿no? 

Hace unos días subí y subí para ver hasta dónde llegaba el mensaje más viejo. Es un mensaje tuyo del 15 de julio. No me acordaba de nada. Llevábamos más de un mes sin hablar y me echabas de menos; me buscabas. Ahora ha pasado muchísimo más que eso y sin embargo no nos importa. La vida nos ha alejado tanto que aunque pasasen dos o tres años sin saber el uno del otro, a ninguno nos importaría. O tal vez sí, pero tan en el fondo que no haríamos nada por un posible "reencuentro virtual". Ambos nos recordaríamos espontáneamente y de vez en cuando nos preguntaríamos por nuestras vidas, pero no volveríamos a buscarnos.
Miento.
Yo soy la que vuelve a aparecer. Sin importar que te de igual, sin importar que sea muy tarde, sin importar que te moleste, vuelvo a aparecer. ¡Mira, aquí estoy! ¿Creías que olvidaba rápido?
Pues no.


Es raro escribirte, Alex. No puedo negarte que se siente raro. Ni siquiera sé si vas a leer esto porque ya no te conectas a Skype. Pero yo sigo aquí. Al fin y al cabo siento que quien terminó alejándose fuiste tú. Qué sorpresa. Y de verdad, en serio, yo pretendía venir a felicitarte por lo de los brackets y ya. Pero está claro que me queda muy difícil escribirte algo corto cuando ha pasado tantísimo tiempo y lo que en realidad quisiera decirte no es que me alegro de que seas libre sin brackets (aunque también), sino que te echo de menos y me hace falta saber de ti. 


Sí, te pienso seguido. Aunque ya no hablemos del todo y posiblemente ya no quepa en tu vida, te pienso seguido. Espero que todo esté yendo muy bien. Que a pesar de todo seas feliz. Que te pasen cosas geniales. 

Aún espero ansiosa que conquistes el mundo.
Te quiero,
Adiós.

P.D.: ¿Te estás poniendo los retenedores? Espero que sí. No sea que mandes todos esos meses a la mierda. Te lo digo por experiencia propia; ahora la de los dientes chuecos soy yo.


lunes, 8 de junio de 2015

Top 10 de mis pelis preferidas



(500) Días con ella

En realidad es una lista difícil de hacer. Al principio pensé en hacer un Top 5 de mis pelis preferidas, pero como claramente me quedaría con ganas de más, mejor poner diez.

En el puesto número uno: The Great Gatsby
En el puesto número dos: Wicker Park (o El Apartamento)

En el puesto número tres: Jeux d'enfants (o Love me if you dare)
En el puesto número cuatro: (500) days of Summer
En el puesto número cinco: Juno
En el puesto número seis: Mr. Nobody
En el puesto número siete: Love and other drugs

En el puesto número ocho: Submarine
En el puesto número nueve: It's kind of a funny story
En el puesto número diez: Never been kissed

Otras pelis improtantes son: The Sciencie of Sleep, Edward Scissorhands, The Illusionist,  Inception (o El Origen), Suicide Room, V for Vendetta, Cruel Intentions, Moonrise Kingdom, Silver Linings Playbook (o Los juegos del destino), Tangled, Girl Interrupted, Push, Charlie and the Chocolate Factory y Pride and Prejudice.



The distance DOES matter


Mentira. La distancia SÍ importa.

Jeux d'enfants


La amé.

Todo se reduce a D

Siento que hace mucho no volvía al blog. ¿Por dónde empezar? Bueno, básicamente todo ha sido D. De resto han sido trabajos, exámenes, entregas, finales de semestre, salidas con Cami, problemas familiares, intentos fallidos con la religión, pelis que he amado, un nuevo libro, música nueva, y comida, mucha comida. 

Ignoremos todo menos lo más importante: D.

Claramente. 

Con D sigo hablando aunque muy irregularmente. Nunca es seguro a qué horas exactamente podré recibir un mensaje suyo o a qué horas podré conectarme sabiendo que sin falta estará allí. Últimamente ha estado muy ocupado con eso del trabajo, su novia y millones de quehaceres al rededor de la casa. 

Rara vez tiene tiempo para mí. ¡Cómo cambia la vida! ¿Verdad, D?

Pero hemos hecho una que otra llamada, todas muy tristes y cortas, por cierto. Intento actuar lo más normal que puedo. Intento evitar demostrarle lo que siento: si estoy triste, me lo guardo. Si lo extraño, me lo guardo. Si sueño con él, me lo guardo. Si muero por decirle que lo amo, me lo guardo. Si anoche me dormí llorando por él, me lo guardo. Todo me lo guardo desde el día que me dijo que debería parar porque "it's getting annoying and old". Me acuerdo perfecto. "AND OLD". Eso fue lo que más me dolió y creo que nunca lo supo. Cuando leí eso me quedé sin aire, perpleja. Old... Como si en verdad fuera cuento viejo. Como si en verdad se tratase de algo del pasado. Que de hecho lo es, pero no porque sea del pasado quiere decir que ya pasó y punto. No porque sea del pasado quiere decir que deje de sentir o que olvide. No. 

D nunca va a entender.

He estado en una lucha constante entre alejarme o seguir ahí, a pesar del abandono, de la falta de tiempo e interés, de su noviazgo, etc. La respuesta es obvia: sigo ahí. Siempre amándolo, siempre dando mucho a la persona incorrecta. Repito, soy tozuda.

Y ahora estoy en un estado de desaparición desde el viernes por la noche, que dudará no sé hasta cuándo. Quizás hasta el miércoles, quizás hasta el viernes. Todo depende. De mí, por supuesto. Ya me conocen: siempre llega un punto en el que no aguanto más y salgo corriendo hacia él casi sin aire y falta de fuerzas. Y entonces vuelvo hecha pedazos porque estuve sin D un par de días y me hace una falta terrible. La abstinencia me deja mal. Ahí es cuando necesito una palabra, un mensaje, una nota de voz. No le pido más. Y entonces pasa, y me calmo. Y respiro, y vuelvo a vivir. 

Lo que sé es que no debo dejar pasar mucho tiempo, o si no se me escapa de las manos y lo vuelvo a perder y no quiero. Desaparecer es definitivamente la única forma en la que él se preocupa por mí. Lo he notado. Ayer me mandó un mensaje que decía: "Please don't disappear on me like this". No, D. Lo siento, pero es que veces me canso de estar siempre ahí para ti, y que tú casi nunca estés ahí para mí. Creo que no entiendes lo difícil que es. 

Que se preocupe por mí es todo lo que quiero. Que por cierto no es algo en vano, porque bien no estoy. 

Ser fuerte es todo lo que debo hacer. Aguantar las horas lejos de ti, sin hablar.

Puedo hacerlo. Sé que puedo.

Es imposible

Pero dime cómo puedo deshacerme de ti, desprenderte de mi vida, olvidarte de repente, cuando todavía vienes en las noches y te apareces en mis sueños. Cuando vienes a mi mente y por fin me dejas verte. Dime cómo puedo superarte cuando aparece tu nombre en mi pantalla todos los días. Cuando insistes en buscarme si de repente desaparezco dos o tres días. Dime cómo, si me levanto todos los días preguntándome por ti, o si me acuesto cada noche intentando imaginar lo que haces.

Anoche te vi en mis sueños, otra vez. Otra vez tú, otra vez con ella, otra vez feliz. Pero por un momento te abracé, te tenía tan cerca que no podía dejar de sonreír. Recuerdo tu piel húmeda; era perfecta. Tus brazos me sostenían con fuerza y me protegían. Flotábamos en el agua mientras te miraba a los ojos y me hablabas; me hacías reír. Tu cálida voz producía ese suave cosquilleo que se esparcía por todo mi cuerpo. Era feliz a tu lado. Éramos solamente tú y yo. Y aunque no duraría mucho, aunque fuese uno de esos instantes que surgen de la nada y en menos de tres segundos desaparecen, yo era feliz. Y no duró mucho porque después te fuiste con ella. En mi cabeza cambiaron las imágenes en un abrir y cerrar de ojos. Bastó con un parpadeo para que te fueras de mi lado. Me abandonaste, de nuevo. You chose her over me... Me ofreciste esos segundos de felicidad que pronto se desmoronarían como un castillo de arena en la playa; débil, dispuesto a ser derribado por la fuerza impetuosa de las olas. Así fueron mis segundos de felicidad absoluta: débiles, prestos a caer en picado. Me quitaste esa misma alegría que tú me habías dado. 

Y perdóname si desaparezco, si decido alejarme; todo esto me confunde, me pone mal. Desearía que lo entendieras. Pero está claro que para ti todo está bien mientras que para mí no. Por lo menos tú no sigues atrapado en el pasado. Por lo menos tú olvidas rápido. Tú no eres quien espera. Tú no eres quien lidia con la soledad al caer la noche. Tú no eres quien fue reemplazado. Tú no eres quien llora, quien grita por dentro. Tú no eres quien ve cómo pasan los días mientras mi amor por otra persona va creciendo y creciendo. Tú no eres quien sufre porque una noche me tienes en tus sueños y a la mañana siguiente te despiertas y ya no estoy. No, tú no eres yo. Tú no eres yo y mi manera de sentir, de pensar, de extrañarte.

Está claro que ya no quepo en tu vida, D. ¿Por qué seguir insistiendo, si yo ya pasé a un segundo plano? Puedo desaparecerme cinco, diez días, una semana, dos meses... y se te podrá ocurrir de todo menos que me alejo porque aún sufro por ti. Porque verte con ella me duele más que nada. Porque hiere tu abandono, tu reemplazo, tu desamor. 

Que la llames como solías llamarme a mí me resulta insoportable. Y que lo hagas público, es peor todavía. ¿Y aun así pretendes que no signifique nada? A veces no sé si lo haces a propósito o si en verdad no te has dado cuenta de que todo esto me duele. 

Una parte de mí, la débil, insiste en quedarme. Y sin embargo tengo miedo de que cuando vuelvas las cosas no sean como antes. Tengo miedo de amarte más de lo que tú podrías amarme, porque ahora conoces mis sentimientos; sabes que soy débil. Sabes que muero porque vuelvas a ser mío. Tengo miedo de muchas cosas; no te imaginas. Pero aquí estoy. No me he ido, no del todo. Me alejo un par de días y siempre vuelvo porque sé que necesito de ti. Una sola palabra tuya me tranquiliza, me da. Corro hacia ti porque sé que no tengo otra opción. Corro dispuesta a que vuelvas a decepcionarme. A que me rompas en pedazos. A que vuelva a caer. 

No me importa, soy tozuda. 

Catalina, you got me worried, what's going on?

¿Que qué pasa? Que te amo, D. Eso pasa. Que te amo profundamente y no puedo decírtelo por miedo a fastidiarte. ¿Y qué más? Que no soporto que estés con ella y no conmigo. Que aún te extraño. Que quisiera que me amaras como antes. Que sigo llorando. Que sueño contigo seguido. Que te escribo en secreto. Que grito tu nombre en silencio. Que duele el engaño. Duele pensar que para estas épocas yo viajaba a verte; lo habíamos planeado, ¿recuerdas? Supongo que no... Duele pensar que posiblemente ya no voy a conocerte. Que vives para siempre en mi mente perfecto. Que es imposible; no se puede hacer. No se puede olvidar, deshacerse, desprenderse de ti.

Es imposible.

Eso pasa.

martes, 26 de mayo de 2015

Es obvio

Es obvio que ya me reemplazaste. Es obvio que yo a ti no.

A veces

A veces se tiene que elegir entre olvidar y dejar que siga doliendo.


Yo elijo que me siga doliendo.


Current mood: not okay



I can't have you but I want you



Ya no

Esta mañana cuando regresé a mi habitación después de ducharme, sentí nuevamente esa horrible melancolía. Esa tristeza profunda e interminable que viene y me consume, y luego se va llevándose una parte de mí o dejándome sin nada. Cerré la puerta y me senté a un lado de la cama con la toalla puesta protegiéndome del frío. Tenía el pelo empapado, las manos gélidas… los ojos tristes. Miré a mi alrededor y por primera vez en mucho tiempo sentí la habitación más vacía que nunca. Estaba claro que de repente me había convertido en la persona más solitaria, más abandonada, más reemplazada… Todo eso era ahora, sí. Sobretodo reemplazada. D me había reemplazado de la manera más cruel y desgarradora. ¿Cómo pudiste hacerme esto, D? Me reemplazaste cuando más te necesitaba, lo sabes…

Miré a la izquierda sin mucho interés. Observé el computador a lo lejos, muerto como él solo. Como mi alma. Estaba apagado, apartado en un rincón sobre el escritorio. No emitía ningún ruido. Ninguna llamada de Skype, ningún mensaje, ningún sonido que socavara ese eterno silencio que se encerraba en las cuatro paredes de la fría habitación. Nada que me hiciera creer que no estaba sola. Nada que pudiera hacerme sentir viva. Nada. Estaba totalmente en silencio como todo en mi vida. Todo era vacío ahora. Estaba inmersa en la nada, en el silencio, en la oquedad... D ya no estaba en mi pantalla. Ya no lo veía despertar ni él a mí, ya no me despedía de él cada mañana antes de partir. Ya no me veía él mientras me arreglaba, mientras me pintaba con cierta feminidad... Extrañaba eso. Extraña que D me observara con ojos de admiración, como solía hacerlo siempre. Pero sus ojos ya no estaban; ni los momentos, ni las palabras, ni las mañanas juntos... Las cosas habían dado un vuelco en mi vida en el momento en que menos lo esperaba. 

Recordé entonces la noche anterior: me había quedado dormida llorando, de nuevo. ¿Por qué siento que de repente se ha vuelto una costumbre? Todas las noches acabo siempre en mi cama llorando intranquilamente, sintiéndome pequeñísima, abandonada, olvidada… ahogándome entre gritos desesperados, empapando la almohada de lágrimas y abrazando con fuerza a mi elefante porque en momentos como ese es todo lo que tengo. Y recordé escuchar Bosco de Placebo mientras lentamente me dejaba caer en un sueño profundo que pronto me ayudaría a olvidar la realidad que estaba viviendo. Esa realidad que tanto me carcomía Los ojos me pesaban del cansancio, me ardían de tanto llorar. Bosco sonaba a lo lejos, repitiéndose una y otra vez incansablemente, y en pocos minutos ya me había quedado dormida, sumergida en algún lugar lejos de la realidad de este mundo indolente. Últimamente dormir se había convertido en mi placebo, en mi único efecto curativo. Dormía para no pensar, para no sentir. 

"Esto que siento no lo sabe ni entiende nadie", pensé. ¿Hay algo más doloroso que sufrir en silencio? Todo en mi vida era ahora una polvorienta fotografía a blanco y negro. Nadie jamás iba a entender todo el sufrimiento que en esos momentos me dominaba por dentro, y yo no tenía otra opción más que conformarme. Más que quedarme callada… más que fingir una sonrisa forzosa que miente y aparenta y nunca dice la verdad. Nadie jamás iba a entender por qué en mi fotografía solo había blanco y negro.
En esos momentos, mientras volvía a impregnarme de las letras de Bosco y pensaba en qué ponerme, odié mi habitación. Me miré al espejo que tenía justo al frente y que amenazaba con mostrarme la peor imagen de mí: mi yo más dejado; allí, sentada en la cama con el pelo suelto y empapado, con las ojeras púrpuras causadas por el llanto y el desvelo, con los ojos embebidos de una tristeza absoluta que de repente se había apoderado de mi vida. Observé que los brazos me colgaban lánguidos de lado a lado como si en serio ya no me quedasen ganas de nada. Recién estaba empezando el día y sin embargo ya me sentía física y mentalmente agotada, destrozada. Y entonces escucho la voz de mi madre detrás de la puerta, avisándome que el desayuno está preparado y preguntándome si prefiero comerlo en la habitación o en el comedor. Le dije que en el comedor; no quería sentirme sola. No soportaba estar un segundo más allí encerrada. La sensación de soledad en mi habitación me consumía por dentro, me estaba empezando a matar lentamente. Ya no soporto ni siquiera mi propia habitación. Ya no me hallo en ninguna parte porque D no está allí, para salvarme. Y no lo va a estar, nunca más. Ya no…
Ya no.

lunes, 25 de mayo de 2015

Que comience la partida

Este es un reto de UNA semana en el que no comeré pasteles, ni galletas, ni chocolatinas, ni nada que se relacione con alimentos de alto contenido calórico. Únicamente lo haré en casos especiales: por ejemplo, cuando mis amigas y yo planeemos salir a hacer algo. Lo digo porque parece que el viernes mi amiga C me va a invitar a algún lado y siempre que salimos terminamos comiendo algo. Así que... pues eso.

Este reto será más que todo un reto de restricción. Las reglas son: no comer NADA absolutamente NADA en clases, aguantar hambre en la uni, no comer la cena (volveré al té verde), no comer nada en casa aparte del desayuno y el almuerzo, no gastar dinero en comida (me lo gastaré en cosas materiales para evitar la tentación).

Si puedo hacerlo bien durante esta primera semana, el reto se aplazará a dos semanas y, finalmente, a TRES semanas. Todo depende de qué tan bien puedo hacerlo. Por ahora  (conociéndome), lo dejaremos en una semana. Debo evaluar.

Estoy lista. Ya no soporto más verme tan gorda. Me siento horrible, joder. 

Que comience la partida.




domingo, 24 de mayo de 2015

But how


But how can I move on when your fingerprints are still on my heart and your voice still resonates down to my toes and your smile lives in my eyes and every time my mind wanders it goes directly to you...

sábado, 23 de mayo de 2015

Ganas

Ganas de gritar, de llorar, de escribirte, de odiarte, de leerte...

Ganas de abrazarte, llamarte, de escuchar tu voz, de decirte que te amo, de mirarte a los ojos.

Ganas de desaparecer, de dormir, de no volver, de odiarte, de no extrañarte.

Ganas de mandarlo todo a la mierda, de borrar tus fotos, nuestras conversaciones, nuestra historia.

Ganas de llorar fuerte, de que seques mis lágrimas...

Ganas de olvidarte, de pensar en ti, de recordar(nos)te...

Ganas de correr, de huir, de escapar de ti, de que me salves, de que me escuches...

Ganas de besarte, de gritarte, de ser tuya otra vez, de una respuesta.

Ganas de volver atrás, de volver a nuestros días, de vivir en el pasado...

Ganas de verte sonreír, hacerte sonreír, de decirte que amo cada que sonríes.

Ganas de dormir entre tus brazos, de tocarte, de sentirte.

Ganas de superarte, de enamorarte, de que seas mío.

Ganas que me digas que aún me amas, ganas de saber que aún no te he perdido.

Ganas de dibujarte en la espalda, ganas de verte dormir.

Ganas de muchas cosas. Ganas de todo y nada.

Ganas de que leas esto. 

Ganas de mudarme a tu mente.


lunes, 18 de mayo de 2015

Only love can hurt like this - Paloma Faith ❁





I'd tell myself you don't mean a thing
But what we got, got no hold on me?
But when you're not there I just crumble
I tell myself that I don't care that much

But I feel like I'm dying till I feel your touch
Only love, only love can hurt like this
Only love can hurt like this
Must have been a deadly kiss

Only love can hurt like this
Say I wouldn't care if you walked away
But every time you're there I'm begging you to stay
When you come close I just tremble

And every time, every time you go
It's like a knife that cuts right through my soul
Only love, only love can hurt like this
Only love can hurt like this

Must have been a deadly kiss
Only love can hurt like this
Only love can hurt like this
Your kisses burning to my skin

Only love can hurt like this
But if the sweetest pain
Burning hot through my veins
Love is torture makes me more sure

Only love can hurt like this
Only love can hurt like this
Only love can hurt like this
Must have been the deadly kiss
Only love can hurt like this
Only love can hurt like this

Your kisses burning to my skin
Only love can hurt like this
Only love can hurt like this
Save me, save me
Only love, only love
'Cause only love can hurt like this
And it must have been the deadly kiss


Only Ana can hurt like this

Me invaden las ganas de llorar a grito abierto.

Siento tanta impotencia, tanta traición conmigo misma. No soporto la idea de que llevo comiendo todo lo que se me antoje desde la semana pasada. No soporto mirarme al espejo, no puedo. ¡No puedo mirarme al espejo! Me siento horrible por dentro y por fuera.

Quisiera volver a restringir como lo hacía antes. Quiero sentir hambre. Quiero volver a sentir el frío de Ana, la Reina Gélida. Lo quiero. Quiero sentirme débil, frágil... tan indefensa como nunca antes.

Quiero todo eso y más. Quiero ver mis huesos, sentirlos. ¿Dónde están? Ya no los veo. Quiero que cuando me abracen me sientan flaca. Quiero que al verme piensen "Dios, Ali, cómo te has adelgazado". 

Quiero.

¿Cómo esas chicas de Instagram sí pueden lograrlo? ¿Para qué me meto en algo que sé que nunca voy a lograr? Las envidio muchísimo. Quiero su valentía para dejar de comer, o, mejor dicho, su cobardía para comer aunque sea un pedacito de alguna galleta.

Escuchar Only love can hurt like this de Paloma Faith me ha puesto a pensar... Solo quien ha pasado por este infierno, solo quien ha caído en este profundo abismo puede entender el dolor. El dolor mental, sobre todo. Más que el dolor físico, más que los huesos rozándote la piel, más que los centímetros de distancia entre el pantalón y la piel... El dolor mental solo lo puede entender quien tenga o haya tenido un trastorno alimenticio. Solo quien sepa lo que es no poder mirarse al espejo. Solo quien conozca esa lucha constante entre amar y odiar la comida. Solo quien sepa lo que es arrepentirse de haber comido una pequeña porción de pastel de chocolate o un ensalada de verduras.

Solo Ana... solo Ana puede hacerte sentir así.

Only Ana can hurt like this
Her words burning to my skin

Ana me duele terriblemente y D no está aquí para escucharme, para calmarme. Para decirme que todo estará bien. Que se me pasará. 

It's all temporary, right?

Si es así quiero que vengas y me lo digas. ¡Dime que saldré de esto algún día! Dímelo por favor. Por favor ven.

...

No escucho la voz de D tranquilizándome. No la escucho, no está por ningún lado, no. 


But when you're not there I just crumble
I tell myself that I don't care that much
But I feel like I'm dying till I feel your touch
And every time, every time you go
It's like a knife that cuts right through my soul


Escucho el eco de sus dulces palabras de hace unos meses.

"It's going to be okay, baby. Please don't cry...".

¿Dónde estás cuando más te necesito, D? ¿Por qué me abandonas así? ¿Por qué? You said you'd be here for me, but when I need you the most, you are nowhere to be found.

...Por qué.



Say you love me ♪♬♪♬♪♬♪♬♪♬♪♬♪♬


Say you love me
Jessie Ware



Say you love me to my face
I need it more than your embrace
Just say you want me, that's all it takes
Heart's getting torn from your mistakes

'Cause I don't wanna fall in love
If you don't wanna try,
But all that I've been thinking of
Is maybe that you might
Baby it looks as though we're running out of words to say
And love's floating


Just say you love me, just for today
And don't give me time 'cause that's not the same
Want to feel burning flames when you say my name
Want to feel passion flow into my bones
Like blood through my veins


'Cause I don't wanna fall in love
If you don't wanna try,
But all that I've been thinking of
Is maybe that you might
Baby it looks as though we're running out of words to say
And love's floating away


Won't you stay?
Won't you stay?
Slowly slowly you run for me,
But do you know me at all?
Some one told me love controls everything
But only if you know


'Cause I don't wanna fall in love
(No no no no)
If you don't wanna try
(Try sometime) 
But all that I've been thinking of
Is maybe that you might
(You might)

'Cause I don't wanna fall in love
If you don't wanna try
But all that I've been thinking of
Is maybe that you might
Baby it looks as though we're running out of words to say
And love's floating away
Won't you stay?
Won't you stay?


Soñé con

Pasé la noche más horrible que he pasado en mucho tiempo, y lo sé porque esta mañana me he despertado con la cama en pésimas condiciones: las sábanas revolcadas, almohadas por todas partes, peluches tirados en el suelo... 

Se nota que estuve dando vueltas toda la noche. Tres cosas recuerdo de ese sueño largo y eterno que estuvo atormentándome:
  • Ana
  • D
  • Una chica rubia
Empezaré por Ana, porque de ella no recuerdo mucho. Todo lo que recuerdo es despertarme en la mañana con mucha hambre y la satisfacción de no tener nada en el estómago. Recuerdo decir en mi mente: Hola, Ana, te quiero...

Como si la hubiese tenido ahí, al frente de mí sonriéndome y saludándome. Como si estuviese diciéndome: "Buenos días, tienes hambre. Estoy aquí".

De Ana eso es todo lo que recuerdo.

El resto de lo que recuerdo son imágenes borrosas de D. Pero no sé si en el sueño me amaba, o no. No recuerdo bien y me alegro de no hacerlo. No quiero saber, me da miedo. Supongo que hablábamos... Que yo seguía enamorada, como siempre.

Lo que más recuerdo son cosas que pasaron en el sueño con la chica rubia: un reencuentro... Momentos de felicidad después de tres años sin verla. Tres años en las que no supimos nada la una de la otra. Tres años en las que ambas nos desentendimos de nuestras vidas y nos apartamos para siempre. Yo en mi sueño era feliz a su lado; eso recuerdo. Fui feliz como cuando lo fui los primeros meses que estuve ella. En mi sueño ambas nos reíamos, nos escondíamos... jugábamos, creo. 

Recuerdo un abrazo pero no estoy segura. ¿Recuerdo un beso? No lo sé... Pero recuerdo un parque. Eso sí lo recuerdo bien. Recuerdo también su casa; la veía desde afuera... Recuerdo la intensa sensación de miedo. Temíamos ser descubiertas de nuevo. Huíamos de mi madre. Sabíamos que lo que hacíamos no estaba bien y sin embargo seguíamos jugando ese juego que ya nos habían prohibido antes. 

Le pedía su número. Insistía en que me escribiera después de que partiera. Tenía que irme. Me estaba despidiendo y le hacía gestos con las manos que indicaban un "escríbeme" "no te pierdas" "te voy a escribir". No quería perder el contacto de nuevo. Quería hablarle, escribirle. Moría por contarle sobre todas aquellas cosas de las que se había perdido durante tres años, porque la vida nos había separado injustamente, como aquella escena final de Perfect sisters. Una peli que te deja con el corazón encogido y unas ganas terribles de llorar (o por lo menos así me paso a mí). 

Estaba tan feliz de verla. Recuerdo tener miedo antes de nuestro encuentro. No estaba preparada para una mala reacción. No quería sentir su rechazo, su posible desprecio. Su expresión de "¿qué haces aquí". Tenía ansias de saber qué pasaría cuando me viera pero no podía dejar de sentir miedo. Pero M sonrió tan pronto me vio. Se acercó a mí, me abrazó fuerte, con cariño. ¿Es ese el abrazo que recuerdo a medias? Sintió mis huesos al abrazarme, y yo en el fondo sonreí. Fui feliz de que me viera tan delgada.

...

M es otra persona más que la vida se ha encargado de quitarme. Otra persona que viene a mi vida y luego se va dejando un hueco profundo en ella. Dejando oscuridad, fotografías rotas en mi memoria, dejando polvo, polvo... partículas de dolor esparcidas por toda mi alma. Dejaste polvo, M.

Quisiera que no te olvidaras de mí.

Does it depress you...



To know how alone you really are?

domingo, 17 de mayo de 2015

Todo lo que me haces es daño

No puedo parar de llorar. La noche es un completo desastre. La tristeza que me invade no la puedo explicar y vuelvo a Infinitesimal porque al fin y al cabo es tarde, todos duermen y no hay nadie quien pueda escucharme ni nadie que entienda mi dolor. Bueno, sí hay una persona que está despierta. Adivinen.

D. 


Pero D no va a entenderme, nunca va a hacerlo y tampoco le voy a dar más razones por las que sentirse importante, cuando sabemos que yo no soy más que un perfecto 0 a su izquierda.


No sé por qué espero las horas eternas para que podamos hablar de nuevo si al fin y al cabo nunca va a pasar. D sigue prometiéndome cosas que nunca va a cumplir. Ayer le pedí que me enviara fotos del restaurante en el que trabaja, y no lo hizo. Me prometió que hoy lo haría y sé que no lo hizo porque no me ha enviado nada aún y ya no lo hará. Yo prefiero ahorrarme la pena, prefiero ahorrarme el papel de tonta e interesada y no preguntarle si sacó las fotos porque sé de antemano cuál será la respuesta:


I forgot. I'm so sorry Catalina, remind me tomorrow.

Y yo sigo aquí escribiendo sobre él como una auténtica tonta mientras él seguramente celebra ese mes más con su novia. Mientras la llama y le dice "Happy 18th baby". O algo por el estilo. Imagino, porque no sé ni cómo se llaman entre ellos y tampoco me interesa saber. Ya tengo suficiente con lo que sufrir. Hoy cumplen dos meses. Dos asquerosos meses con ella y no conmigo. ¿Por qué, D? ¿Cómo pudiste hacerme esto?

Lloro porque me siento sola; porque me siento fea. Últimamente estoy fea. Mi cara está terrible. Aun si me pinto la cara la tengo terrible siempre. He engordado. Todo lo que perdí, todo el vacío que tenía adentro y que aún tengo lo he llenado con comida que yo misma me prohibí comer durante semanas. Había perdido cuatro kilos y sin embargo nadie notó nada, a nadie le importó. Nadie se interesó realmente por mí. Por saber si comía, si estaba bien... Bueno, H lo hizo, no puedo negarlo. Pero él ya no está. Otro más que se va y me abandona en el peor momento. Él sabía que estaba pasando por esto.

Si en verdad deben verme mal o peor para darse cuenta de que por dentro me estoy derrumbando, entonces empezaré a enfocarme en ello: en verme mal; es decir, más mal de lo que ya me veo.


Al fin y al cabo, ya no tengo a nadie para quién verme bien. H desde hace días no me habla, está claro que no quiere saber nada más de mí. ¿Y D? D ni se interesa por verme. Nunca me volvió a pedir que nos llamáramos, que nos contectáramos a Skype y nos viéramos aunque sea cinco minutos. Aunque sea un minuto.


Soy una idiota por demostrarle cuánto lo extraño. Soy una idiota porque dejé a H pensando que D volvería conmigo. Y se lo dije, que es lo peor. Pero no. Ya nada lo afecta, nada lo hace volver a mí. Nada le hace preguntarme si estoy bien, qué cosas hice hoy. Ni siquiera eso, joder. Ni siquiera dos sencillas preguntas que me alegrarían el día. Dos preguntas que me llenarían más que nada, que me bastarían para ser feliz.


Llevo toda la noche escuchando The Promise de When in Rome, y lloro amargamente. Quisiera gritar y arrojar cosas, quisiera rasguñarme... Pero debo mantener el control, aunque duela tanto.


"Me duele, me duele, me duele" lo digo entre sollozos y nadie escucha mi llanto desesperado que pide a gritos auxilio, pide apoyo... protección.


Soy la mejor alumna de todas las clases y sin embargo la más infeliz. La que sufre por un amor que sabe que jamás volverá, y sin embargo sigue esperando. La que pasa los fines de semana en casa encerrada escribiendo en un maldito blog, leyendo un libro que la deprime aún más, viendo fotos de chicas thinspo en Instagram que se quejan de la grasa que más bien les hace falta, llorando todas las noches como bebé... llorando hasta el cansancio porque no queda nada más que hacer.


No sé cuánto más pueda soportar así. Cuántos días más pueda aguantar con D tratándome tan indiferente. Él cree que todo está bien porque hablamos de vez en cuando y yo actúo como si todo estuviese normal. ¡Pero no, D! ¡Mírame, maldita sea! ¡Estoy mal, estoy llorando por ti! ¡Me haces una falta increíble y quiero que me ames como antes! ¿Por qué es tan difícil entenderlo? Volví por algo, porque te quiero, te amo. Porque tenía esperanzas de que podría funcionar. Pero tu trabajo y tu novia y quién sabe qué otras cosas te tienen tan ocupado que ya ni cuenta te das de que estoy aquí y de que estoy mal, de que rara vez me preguntas cómo estoy. Rara vez me escribes.


No sé si amarte u odiarte. Desearía odiarte, eso lo sé, pero simplemente no puedo. Te amo en cuerpo y alma y quiero estar a tu lado ahora mismo. Soy débil y no hay nada que pueda hacer al respecto. Hoy es otra noche más de profunda soledad.


No puedo concentrarme leyendo. No puedo concentrarme estudiando. Estaba haciendo una traducción y cuando me he dado cuenta de que has vuelto y me has ignorado completamente he tenido que dejarlo todo y echarme a llorar, sola en mi cama.


¿Cómo puedes, D, olvidar así a una persona que te amó de verdad? Que aún te ama. ¿Cómo puedes? ¿Cómo puedes ser tan frío, tan increíblemente impasible conmigo? Dime cómo puedes, porque por más que intento entenderlo no puedo. No encuentro las respuestas. Necesito saberlo para intentar despertar, aunque sea. Porque estoy sumergida en un sueño profundo en el que aún me amas, y aparezco en tus pensamientos todo el tiempo y te preocupas por que esté bien.


Nada me duele más que tu actitud estoica. Nada puede dolerme más que eso, porque es señal de que yo ya no quepo más en tu vida. Es señal de que no queda el más mínimo interés de ti por mí. No lo hay. Si discutieras conmigo, al menos sabría que es porque algo te incomoda, o porque quieres llamar mi atención. Si te esforzaras por mantener una conversación conmigo, por difícil que sea, al menos sabré que te esmeras en que las cosas vuelvan a ser como antes. Pero todo lo que haces es ignorarme y ni siquiera te das cuenta. No te das cuenta de que estoy ahí, muriendo porque me escribas.


Muriendo...

Me estoy muriendo.

Yo soy un búho y tú una marmota



«Por la noche, aunque me pesen los párpados, aprovecho para observarte y memorizarte en mi retina, y no puedo dormir de tanta felicidad...».


Lo extraño

Lo extraño desesperadamente a D. Muero porque sean las 11:00 y podamos hablar un rato sin importar que sea poco, o corto o muy simple. Una sola palabra me alegrará la noche. Una señal que me diga que aún me ama, que no todo se ha perdido. 

No... nada. Él está con otra. Su corazón ya no me pertenece. 

¿Por qué mierdas no puedo dejar de pensar en él? Mi obsesión ya no es la comida, mi obsesión ya no es saber cuántas calorías tiene un helado de vainilla, mi obsesión ya no es restringir, ya no es controlar lo que puedo comer y lo que no; no. Mi obsesión es él. Mi obsesión es mirar el móvil cada mañana tan pronto me despierto para ver si me ha escrito algo. Mi obsesión es escribir sobre él, pensar en él, escuchar canciones que me recuerden a él.

Mi obsesión es ver fotos de él: pantallazos de Skype que tomé durante meses y guardé en una carpeta de mi portátil. Fotos en las que se le ve sonriendo, flamante. Realmente era feliz a mi lado. Fotos en las que puedo ver en sus ojos un "te amo, te quiero conmigo para siempre". Fotos en las que ambos éramos felices y reíamos, nos amábamos, disfrutábamos de nuestra compañía...

D por favor, no te alejes así de mí. Te necesito.


My dark brown eyes


I just want to be the girl you think about 20 years from now, while you're staring at your morning coffee, wishing that you hadn't powered so much milk in because now it's too creamy to resemble my dark brown eyes.



I promise, I promise you I will ♪



When in Rome
The promise



If you need a friend
Don't look to a stranger
You know in the end, I'll always be there
But when you're in doubt
And when you're in danger
Take a look all around, and I'll be there

I'm sorry, but I'm just thinking of the right words to say
I know they don't sound the way I planned them to be
But if you wait around a while, I'll make you fall for me
I promise, I promise you I will

When your day is through
And so is your temper
You know what to do
I'm gonna always be there
Sometimes if I shout
It's not what's intended
These words just come out
With no gripe to bear

I'm sorry, but I'm just thinking of the right words to say
I know they don't sound the way I planned them to be
But if you wait around a while, I'll make you fall for me
I promise, I promise you I will

I'm sorry, but I'm just thinking of the right words to say
I know they don't sound the way I planned them to be
And if I had to walk the world, I'd make you fall for me
I promise you, I promise you I will

I gotta tell you
Need to tell you
Gotta tell you
I've gotta tell you

I'm sorry, but I'm just thinking of the right words to say
I know they don't sound the way I planned them to be
But if you wait around a while, I'll make you fall for me
I promise, I promise you

I'm sorry, but I'm just thinking of the right words to say
I know they don't sound the way I planned them to be
And if I had to walk the world, I'd make you fall for me
I promise you, I promise you I will
I will