Lo extraño desesperadamente a D. Muero porque sean las 11:00 y podamos hablar un rato sin importar que sea poco, o corto o muy simple. Una sola palabra me alegrará la noche. Una señal que me diga que aún me ama, que no todo se ha perdido.
No... nada. Él está con otra. Su corazón ya no me pertenece.
¿Por qué mierdas no puedo dejar de pensar en él? Mi obsesión ya no es la comida, mi obsesión ya no es saber cuántas calorías tiene un helado de vainilla, mi obsesión ya no es restringir, ya no es controlar lo que puedo comer y lo que no; no. Mi obsesión es él. Mi obsesión es mirar el móvil cada mañana tan pronto me despierto para ver si me ha escrito algo. Mi obsesión es escribir sobre él, pensar en él, escuchar canciones que me recuerden a él.
Mi obsesión es ver fotos de él: pantallazos de Skype que tomé durante meses y guardé en una carpeta de mi portátil. Fotos en las que se le ve sonriendo, flamante. Realmente era feliz a mi lado. Fotos en las que puedo ver en sus ojos un "te amo, te quiero conmigo para siempre". Fotos en las que ambos éramos felices y reíamos, nos amábamos, disfrutábamos de nuestra compañía...
D por favor, no te alejes así de mí. Te necesito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario