¿Por qué Infinitesimal? ¿Por qué ese nombre?
Infinitesimal es el nombre con el que he bautizado este blog since day one, y el que le asignaré para toda la vida.
Recuerdo mucho una cuenta en Tumblr que titulé con esa misma palabra: infinitesimal. La época en la que tuve ese blog fue una época espantosa de dificultades y desgracias; una época de continuas peleas con mi madre, una pésima relación con mi hermana, noches enteras en las que lloraba con una agonía que incluso a mí misma me sorprendía y que minutos más tarde me obligaba a quedarme dormida; malas notas en el colegio (en aquel entonces perdía materias), varias visitas al psicólogo, conversaciones clandestinas con quien yo creía que era el amor de mi vida, momentos de crisis en la ducha en los que mis lágrimas se confundían con el agua que caía de la regadera, noches sin dormir, y en general un estado depresivo que se evidenciaba en mis ojos y que había arrebatado mi inocencia, mi felicidad y una paz interior que jamás me fue devuelta.
Mi Tumblr de ese entonces estaba repleto de publicaciones con cosas de las que no hablaré aquí (eso le pertenece al pasado) y que eran el reflejo de mi nefasta condición y el degradado estado mental y psicológico en el que había terminado. Total, mi hermana lo descubrió, se lo mostró a mi madre y la decisión final fue eliminarlo. Se había ido, para siempre. Mi querido Infinitesimal me había sido quitado. Es cierto que le había cogido mucho cariño.
Infinitesimal llega a mi vida gracias a un libro que leí cuando tenía quince años: La elegancia del erizo de Muriel Barbery; mi libro preferido, el que más amo. En ese libro uno de los capítulos se titula así: Infinitesimal. Página 145. Desde entonces infinitesimal hace parte de mi larga lista de palabras favoritas en español (sí, tengo una lista de eso) porque me gusta, porque desde un comienzo me causó curiosidad, porque suena bonito al leerla y pronunciarla, porque más tarde llegó a ser el nombre de mi Tumblr y posteriormente terminó bautizando mi blog, en el que escribo ahora; mi diario virtual, como le digo yo.
Infinitesimal.
Mi experiencia con esta palabra fue divertida, lo confieso. Yo en ese entonces tenía una extraña obsesión con el símbolo del infinito (∞). Ese símbolo lo empecé a ver por todas partes en Tumblr y hasta en el tablero de mi odiada clase de Cálculo. Ese bonito ocho acostado me gustaba mucho, no sé por qué. Me gustaba pensar en lo infinito de las cosas, de los momentos, de las palabras... Me gustaba pensar que las cosas podían durar años y años hasta ser infinitas. Me gustaba pensar que ciertas cosas no podían tener fin ¡Jamás! Porque siempre le tuve miedo a que las cosas llegasen hasta un punto y terminasen (aún sigo sintiendo eso).
Infinitesimal me llevó a pensar que esa palabra se relacionaba con algo por el estilo: algo con lo infinito, con la infinidad. Lo cierto es que infinitesimal no tiene nada que ver con eso y lo descubrí cuando busqué su significado. Mientras que lo infinito se refiere a algo numeroso, grande y excesivo, infinitesimal significa "cantidad infinitamente pequeña o muy próxima a cero". Aclaro que yo de matemáticas sé poco; los números nunca fueron lo mío y sin embargo de esa palabra me enamoré perdidamente sin importar que fuera un término matemático, que tuviera que ver con cantidades y que en la matemática moderna incluyera el estudio de límites, derivadas, integrales y demás cosas que no sé ni me interesan.
Es así como infinitesimal llega a tener un significado importante en mi vida. Un significado que iba más allá del punto de vista matemático; mi significado era más... filosófico, profundo; no tan exacto, tan riguroso ¡Tan aburrido! Yo lo convertí en algo diferente, en un significado especial. Infinitesimal es lo que me define en varios aspectos. Siempre me he sentido pequeña, un punto diminuto en algún lugar de la Tierra y del universo entero. Infinitesimal es en lo que me convierto cuando sola en mi habitación me acurruco en mi cama y me echo a llorar, y no puedo evitar sentirme más pequeña e insignificante ante el mundo, ante la vida. Infinitesimal es mi blog, mi diario virtual, mi mejor pasatiempo: el medio por el que me libero de todas las palabras que me atragantan. El diario en el que pongo lo que siento, lo que soy, lo que quisiera gritarle al mundo pero no puedo.
Infinitesimal es el registro de las palabras y momentos que quiero asegurarme de archivar para recordar en algún futuro. Infinitesimal será mi throwback en algunos años y espero sonreír cuando mis ojos repasen estas líneas de nuevo.
A Infinitesimal pienso entregarme en cuerpo y alma porque de repente se ha convertido en mi único refugio y mi eterna salvación. Infinitesimal son mis palabras, mi alivio, mi almohada que me escucha. Un diario que me ha abierto las puertas y aquí me quedo.
Tan pequeño y tan grande a la vez.
Me he convertido en una persona tan solitaria que mis días penden entre la lectura y la escritura. No tengo más, no me queda nada más.
Sí, papá, tenías razón: yo alejo a las personas.
En Infinitesimal encuentro refugio donde no lo hay en este mundo. Es mi diario que me acoge, me mantiene viva, me recuerda que soy, que existo.
Te quiero mucho, Infinitesimal. Y por nada quiero perderte de nuevo. ¿Qué haré si vuelven a separarme de ti? No te vayas, no me dejes.
Mi pequeño y gran amor ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡

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