Es una noche tan triste. No tengo muchas ganas de nada. No me apetece nada. Quiero llorar y a la vez no. Creo que no tengo ni los ánimos para llorar. He pensado varias veces en si escribir algo, y, finalmente, estoy aquí.
Escribo a oscuras, escuchando Heart of Gold de Birdy. Me pone mal, pero bueno. Hace poco "C", mi amiga más cercana de la uni, me preguntó que por qué estaba tan alejada. La verdad es que llevo todo este tiempo preguntándome por qué todos estaban tan alejados, pero, al parecer no son ellos, sino yo. Creo que soy yo quien sin darse cuenta se ha alejado un poco de todo.
Me he alejado de mis amigos, de mis padres, de las personas con quienes más solía hablar casi todos los días hace unos meses... Sí, sin darme cuenta yo misma me he alejado.
Lo curioso es que no sé bien qué me pasa. No conozco la razón exacta por la que ya nada me parece interesante. He estado intentando leer y no logro concentrarme. Me distraigo muchísimo y termino haciendo cualquier otra cosa menos leer.No sé, no sé.
Creo que verme así a mí misma en parte me duele. Quisiera que fuera como antes.
Con mi ex no hablo desde hace mucho y creo que ya ni le importa. Y, aunque me duela todo lo que pasó y de vez en cuanto le recuerde con un sentimiento de odio, le echo de menos. No hay día que no piense en él. Y la verdad es que desearía que eso cambiara, pero por más que intento no puedo. No puedo olvidar, no.
Necesito más tiempo, creo.
Vaya... Cuando estaba con él me quejaba de una compañía que ahora, más que nada, me hace falta. Cuánto quisiera estar hablando con él ahora mismo. Saber qué cosas le han pasado últimamente y si todo va bien...
Pues eso. Que hoy he estado todo el día en casa haciendo nada, prácticamente. Creo que debería empezar a salir más. Al menos debería esforzarme por ello. No puedo seguir viviendo los días soportando mi propia soledad, que se ha vuelto tan desesperante últimamente.
Estoy sola, lo sé, pero creo que es porque yo misma me he ganado mi propia soledad. Esta soledad, que me persigue todos los días, yo misma me la he ganado.
¿Veis cómo cambian las cosas? Ayer estaba tan bien... Y hoy... Pues hoy me siento sumamente perdida, derrotada.
He tomado mi té verde. He hecho un poco de ejercicio... No tengo hambre.
Pero eso no me importa ahora. No me importa ni siquiera que de las mil veces que me vi al espejo, en las mil estaba gorda. No me importa eso. Es increíble, lo sé. Pero esta noche importan otras cosas. Importan las personas que ya no tengo a mi lado, porque quizás yo misma las he alejado de mí, de mi vida. Importa el pasado y los días en los que estaba tan acompañada que me hastiaba de ello. Importa la música y mi soledad. Importa mi falta de ánimo para esbozar si quiera una pequeña sonrisa.
Es una noche rara. Siento que no siento nada.
¿Es eso posible? ¿Sentir que no sientes nada?
Supongo que sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario